VIVIR PARA EL BIEN DE LA HUMANIDAD
Libro "Segunda Iniciación" de Rubén Cedeño



Dice el “Libro de los Preceptos de Oro”: VIVIR PARA EL BIEN DE LA HUMANIDAD, ES EL PRIMER PASO. PRACTICAR LAS SIETE VIRTUDES GLORIOSAS, ES EL SEGUNDO.

Esta es la gran frase, el supremo axioma, la orden superior, mas allá de cualquier mandato, primero que toda orden: “VIVIR PARA EL BIEN DE LA HUMANIDAD”. Es el primer paso de la “Vivencia Espiritual” y el que se ha de mantener por toda la eternidad.
La finalidad de una “Vivencia Espiritual” no es seguir a los Maestros, no es saberse ni recitar sus libros de memoria, no es pertenecer a determinada escuela, no es recibir mensajes, obtener títulos espirituales o iniciaciones, ser sacerdote o tener un carnet de facilitador, es “VIVIR PARA EL BIEN DE LA HUMANIDAD”. Esta es la máxima justificación de la encarnación. Nada da más satisfacción al alma que “VIVIR PARA EL BIEN DE LA HUMANIDAD”. Hay que sellar esto con una marca de fuego en la mente en el corazón y en las acciones de la vida.


Madre Teresa de Calcuta

Si no vivimos para el bien de la humanidad, no vale la pena vivir, pertenecer a algún grupo o escuela espiritual, seguir a un maestro, o una enseñanza. No vale la pena nada. Y luego, junto a esta decisión de “Vivir para el bien de la humanidad” hay que dedicarse a desenvolver una a una las “Siete Virtudes Trascendentales” o Paramitas: 1º “Fuerza de Voluntad”; 2º “Sabiduría” ; 3º “Caridad y Amor”; 4º “ Pureza y Armonía”; 5º “Paciencia”; 6º “Divina Indiferencia”; 7º “Meditación”. No puede una persona dedicarse a “Vivir para el Bien de la humanidad” sin haber desenvuelto estas “Siete Virtudes Trascendentales”, ya que muy lejos de hacer bien, puede hacer mucho daño si no está purificada.

Un persona sin una “Voluntad” purificada, como puede ser en contacto con la droga, favoreciendo su consumo y tráfico; alguien descuidado que permita el robo, que engañe, usufructúe la espiritualidad pidiendo dinero por ella o para viajar sin dar la enseñanza, que dañe cuerpos enfermándolos con la aplicación de sustancias nocivas para la salud, se haga todo esto directa o indirectamente, sin la sabiduría de la vida, y dando una Enseñanza Espiritual, le transmitiría a la gente por medio de su aura todas esas vibraciones propagándolo. Esto es un asunto que la Ley de la Vida no lo puede permitir. Cuando esto llega a suceder, los propios Maestros Ascendidos intervienen de inmediato personalmente y por motivos varios, Ellos mismos terminan sacando de la práctica de impartir las Enseñanzas Espirituales Puras a estas personas. Eso es un hecho muy lamentable, porque generalmente la persona en cuestión sufre mucho, ya que puede ser, que por años haya hecho un esfuerzo por llegar a ser facilitador, pero lamentablemente le faltaban las virtudes propias para esto. Generalmente estas personas después de que se les retira el apoyo de los Maestros, se quedan por allí, dando algo de lo que aprendieron, nadie se los impide, pero lo hacen sin la vibración ni el respaldo de los Maestros. Algunos no se dan cuenta de esto, pero la gente sensible lo percibe de inmediato.