VIPÁSSANA DE CADA DÍA
REFLEXIÓN
María Beatriz De Lucca
Montevideo-Uruguay - 2009
Me he divertido leyendo los comentarios sobre las experiencias de Rubén y varios colaboradores de esta Enseñanza Metafísica que, con valentía y decisión, realizaron el VIPÁSSANA en distintos centros especializados.Llanto, risa, sorpresa y reflexión, es lo que me produjo las distintas lecturas. La empatía fue tal, que de pronto me doy cuenta de lo importante y eficaz de esta Meditación y comienzo a escribir…
Recordé que hace muchos años, alrededor de los 90, tuve una leve aproximación a esta Técnica de Meditación, a través de la invitación de unos Lamas provenientes del Lama Rimpoché. Fue una experiencia que me cautivó y luego olvidé, tal vez porque no era mi momento.
Si a través de la voz del silencio escuchamos la melodía del “Vipássana”, las primeras tonalidades son…”Veo-pasar”. Qué cosa...? La implacable telaraña del pasado con sus encrucijadas. Pero el pasado “no existe”, sólo se está proyectando en el presente de manera tal que, te incomoda o angustia o somatiza en el cuerpo físico.
Cuando eso suceda, por diversas circunstancias, es el instante exacto para realizar el Vipássana.
La Herramienta por excelencia de esta Técnica es la “Respiración”…la que nos ayudará a afrontar el “miedo” que paraliza, y a traspasar aquellos laberintos con sosiego y valentía, dándole la cara al enemigo.
La Respiración, es el Viento. El mismo amigo de siempre que nos trae Vida y Vida en Abundancia, que nos sostiene ante las vicisitudes y a través del cual tenemos una y otra vez, nueva oportunidad de aprendizaje.
Practicando el Vipássana, el Viento nos hace cada vez más “consciente” y ahí se nos revela la verdad de la cuestión, en cada célula de nuestro cuerpo físico, en colaboración con la memoria de cada átomo maestro que lo rige.
Y el Viento abre paso al Cristo, al verdadero Ser que hay en nosotros, el que no habla pero sabe, el que traduce la telaraña en una enseñanza individual, interna, que SANA. Entonces se sucede la otra tonalidad: Vi-pas-sana: Veo la Paz que Sana y atraviesa el laberinto, confiado y triunfante..!
“Vipássana de cada día” es…”el pan nuestro de cada día”…Lo tenemos hoy al alcance de nuestra práctica diaria justo ahí, donde hay que iluminar espacios que aún siguen atrapados en la telaraña en estado inconsciente y que afloran despiadadamente, proyectándose en los acontecimientos cotidianos como alimento del ego.
Cuando se produce ese crucial e inoportuno “momento”, tomemos la decisión inmediata y valiente de RESPIRAR y OBSERVAR la Verdad detrás de todo hecho, que nos trae como regalo y contención el Viento.
Más, recuerda, ese instante es tuyo y sólo tu-yo…Tu eres el único testigo de los movimientos de tu yo. Si hay angustia, se la entregas a tu Cristo y en esa confianza, florecerá la Verdad y surgirá otro espacio de Luz en tu conciencia. El Buddha que hay en ti, muestra e ilumina. Si hay alegría, tu cuerpo y tu Ser se inundarán de más y más Luz,.
Practica, practica, practica…y que la Paz sea contigo y con tu espíritu.
Metafísica Sede Central ®