|
Sean Lámparas
para ustedes mismos
Vaisali, India,
Vaisali. India Percátense de este suceso, “nada es por casualidad”, existe el principio de correspondencia. Si esto se dijo en la tierra, hubo una correspondencia, una respuesta en los planos superiores. Desde hace años, Dios me premitió hacer público para todo el uso de la Metafísica la frase del Señor Gautama que dijo en esta última charla “Sean Lámparas para ustedes mismos” y que incluí en el Servicio “Los Votos del Iluminado”.
Antes de
esto, esta frase nadie la conocía en la metafísica. Esto quiere
decir que no tienen porqué andar buscando la Luz en su facilitador,
en su instructor, en nadie; es su conciencia lo que los tiene que
iluminar. Por supuesto, esto no significa que uno vaya en contra del
facilitador, lo ataque o lo desconozca, uno tiene su facilitador, lo
quiere, y lo ama porque si bien él no es el Sol, es el dedo que lo
apunta y dice donde está. Sin el facilitador estaríamos perdidos. He
amado a Conny y he escrito maravillas sobre ella, como nadie en el
mundo, y a Katiuska la he adorado, pero nunca les estuve
preguntando: “¿Hago esto, no lo hago o hago esto otro?”, ni
pidiéndoles permiso para nada. Una cosa es el amor, respeto y
reconocimiento al facilitador, gurú o maestro y otra es la sumisión,
la obediencia ciega; uno debe amar, pero no debe estar sumiso a
nadie. “Sean lámparas para ustedes mismos” significa que sea la
conciencia la que nos guíe en la Enseñanza. El Señor Gautama tuvo su
Maestro que era Dipánkara y todos los seguidores de Gautama lo
tenían a Él y todavía esto sigue vigente. No hay un sólo Maestro de
la Jerarquía Espiritual que no tenga su preceptor o Maestro y que no
ponga en práctica esta frase. “Lo cortés no quita lo valiente”. “Ser
Lámparas para sí mismo” no es ir en contra del Maestro ni el
facilitador, es no depender de él.
|