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SABE QUE YO SOY
Puebla, México, 20 de Marzo del 2010
Hay quienes creen que de nada sirve detener una tormenta mediante afirmaciones espirituales cuando la lluvia se precisa para purificar el ambiente. No fue lo que creyó Jesús cuando, caminando sobre las aguas, detuvo una tormenta para salvar las vidas de sus discípulos.
Aquiétate! Y sabe que Yo Soy!!!
Los elementales de la naturaleza que generan
los llamados ‘desastres naturales‘ tienen un nivel de inteligencia
semejante al de nuestro reino animal, según nos explica Charles
Webster Leadbeater en su libro “Los Espíritus de la Naturaleza”, y
en general no responden al comando de los seres humanos más de lo
que respondería un perro furioso al comando de un intruso. Pero
ellos sí reconocen a sus Amos, que son los Directores Elementales,
tal como el perro reconoce a su amo y lo obedece.
Eso fue lo que sucedió cuando Jesús dijo: “Paz, aquiétate, y sabe que Yo Soy”. No es Jesús el hombre comandando a los elementales del agua, sino la voz del Padre, la Presencia Yo Soy, ordenando a través de los labios humanos de Jesús, a los Directores Elementales para que aquietaran las aguas. De igual manera, un estudiante de la Luz puede ordenar, invocando a los Dioses Helios y Vesta, a Pelleur y Virgo, Neptuno y Lunara y a Thor y Aries, que se detengan incendios, huracanes, tsunamis o terremotos.
Moisés abre las aguas del Mar Rojo
También Moisés hizo uso del mismo Poder del Yo Soy para abrir las aguas del mar Rojo y salvar así al pueblo de Israel, liberándolos de la esclavitud. ¿Cómo podría alguien pensar que es inútil o contraproducente decretar hacia las Fuerzas de la Naturaleza para que se aquieten, en pro de la vida y el sostenimiento de esa vida en nuestra tierra?
La Madre María nos dice en su libro “Memorias
de la Amada María”: Si hubiera
unos pocos – tan solo unos cuantos– que puedan prescindir de la
personalidad y sostener la misma maestría que sostuvo Jesús, cuando
se paró en ese bote en el Mar de Galilea y le ordenó que se
aquietara –
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