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Soy Patty
Graber de Guayaquil- Ecuador, conocí a Rubén en una conferencia
pública en el año 1998 en mi ciudad, actualmente vivo en Barcelona-
España y la anécdota que he preparado pasó en La Isla de las Palmas-
de Gran Canaria - España.
LA PRIMERA FILA
Era Abril del
año 2002 y estaba viviendo en Suiza con mi familia. A mi esposo por
su profesión hotelera le hacían un traslado a España a la Isla del
Ingles en las Palmas de Gran Canarias. Así que llame a Rubén para
contarle el cambio que íbamos a hacer y saber qué grupos habían en
las Islas. Él solo me comentó: “Niña allí hay mucho trabajo y mucha
enseñanza”. Llegué a Canarias en el 2002 y en el 2004 invité a Rubén
a la Isla de las Palmas para que diera conferencias, y como parte de
la expansión, participé en una feria de Libros en el Parque San
Telmo de las Palmas. Fue una semana de exposición, clases, y venta
de libros de Metafísica, y dando publicidad a la conferencia de
Rubén. Al stand se acercaban muchas personas amables, interesadas en
el tema, pero también llegaron ciertas personas bastantes negativas
que amenazaban con sabotear las conferencias, refiriéndose con
adjetivos despectivos a la labor de Rubén y a su persona. Yo trataba
de mantener la armonía. Era la primera vez que frente a mí, tenía
personas tan tenebrosas, que lo que querían era que no se expandiera
la Enseñanza Metafísica en las Islas.
La semana
siguiente a la de la Feria de Libros, Rubén tenía conferencias en
Madrid a las que asistí, y cuando le di el pasaje de avión para que
Rubén fuera a Canarias, le comenté lo que pasaba en la Isla. Él se
sonrió y me dijo: “El fin del mal ya está decretado”.
Llegó la fecha de la conferencia en las Palmas, y le volví a referir
sobre el incidente, ya que estas personas seguían insistiendo. Y
Rubén me dijo: “Cuando lleguen estas personas los pones en la
PRIMERA FILA”. Yo no entendía nada.
La
TV de la Isla había ido a cubrir la conferencia. Yo estaba a punta
de decretos e invocaciones al Arcángel Miguel para que no pasara
nada y muchas pastillitas de valeriana.
Llegó el día de la conferencia, y estas personas llegaron
arrogantes, con su frente fruncida, vestidos de colores oscuros. Los
recibimos y los pusimos en la primera fila.
Entró
Rubén con una sonrisa y una alegría que iluminaba la sala, dio la
clase donde recordó anécdotas con Conny Méndez, y como por arte de
magia, los que iban a dañar, pegar y sabotear la clase, estaban con
una cara de inmensa felicidad. Abrazaron a Rubén dándole la
bienvenida a la Isla; otro fue a comprar flores blancas y se las
regaló. Se derretían en adjetivos amables y cordiales hacia Rubén.
Todo era paz y amor.
Cuando
terminó la conferencia, Rubén me dijo: “Patty Graber, ¿dónde están
los que me iban a insultar, pegar, y dañar? Yo le contesté: “En la
primera fila”. Su único comentario fue: “Ellos lo que buscan es
amor”
Cuando
llegué a casa, mi hijo Nicolás que tenía 4 años, me preguntó: “Mami,
¿Rubén convirtió a los malos en buenos?” Y yo le contesté: “Sí, mi
amor.”
Gracias,
Rubén, por todo tu amor desplegado en todos estos años, sosteniendo
vivencialmente toda esta enseñanza, con alegría, gozo,
responsabilidad; llenándonos de Sabiduría; enseñándonos a vivir, a
progresar, y sobre todo a amar y servir.
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