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"El
ser humano en la vida realmente encuentra muchas fuentes de
inspiración, porque siempre ellas son una clara y tangible
manifestación de ese acompañamiento incorpóreo, no por ello menos
intenso, que es el Amor Sostenedor de Dios. Estas fuentes de pronto
en la vida del humano, son halladas…o ellas emergen como de la nada,
pero llegan marcando un tiempo y circunstancias de cambios, unas
veces radicales y otras quizá no tanto, pero sintiendo con el alma
puede percibirse que siempre algo cambió o se transformó en
nosotros; algo que ya no será como antes, y siempre eso que fue para
no volver, el tiempo prueba que ya no es en nosotros, porque o
estatizaba o destruía nuestras propias posibilidades.
Estas fuentes inspiradoras portan algo que mucho tiene de bello y
todo de mágico: es el constante fluir de estímulo, inspiración,
ímpetu que impulsa la acción continua, sostenida, que siempre
encuentra cómo proseguir en la onda de los años.
Rubén, gracias!!! por ser para tantos así como para mí, esa “fuente
inspiradora”, que a lo largo de estos cuarenta años de dación y
entrega a la Gran Causa, sólo se ha renovado cada día en el Servicio
diligente que no conoce descanso, en la donación expansora de tu
propia persona cuya identidad se mimetizó con la Enseñanza
Espiritual, de la que te has ocupado la mayor parte de tu vida,
llevándola a todo punto del orbe que has podido alcanzar. Gracias
también por haber sutilmente inducido en tantos de nosotros, la
observación del inmenso propósito que subyace la existencia física."
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