|
Mi nombre es
Héctor Solís Covarrubias, con domicilio en Cuernavaca Morelos,
México y quiero dar mi testimonio de cómo conocí a Rubén Cedeño.
Yo asistía un
grupo donde se impartían supuestamente enseñanzas de "metafísica",
ya que era una mezcla de chile, de dulce y de manteca, como se dice
coloquialmente por aquí. Un compañero de ese grupo, que era el que
prestaba su casa para las clases, me dijo que si lo quería acompañar
a la ciudad de México, porque iba a venir Rubén Cedeño, y le
pregunté que quién era Rubén Cedeño, a lo que me contestó que era
alguien que daba conferencias de Metafísica. Fui con él y con otras
personas al aeropuerto de la ciudad de México, en julio de 1989, y
estando en ese lugar llegó Rubén, quien ya estaba en ciudad de
México, (eso lo supe después), y dijo que estaba esperando a su
grupo que venía de Caracas. Cuando llegaron, nos fuimos a la
Basílica de Guadalupe, y escuché algunas cosas que les decía a su
grupo, las cuales nunca había oído. Yo tenía muchas dudas respecto
del grupo al que acudía a recibir enseñanza, y en el trayecto de
México a Cuernavaca, estuve prácticamente bombardeando a preguntas a
los facilitadores. Al llegar a Cuernavaca, a la casa de la persona
que me había invitado, me dijo Rubén: ¿En qué estás metido, Héctor?,
y le dijo a su grupo que tenían que modificar el programa, y que se
darían los Pilares de la Metafísica, ya que lo que estábamos
recibiendo no era Metafísica. El día 24 de julio de 1989, Rubén
estaba con su grupo en la catedral de Cuernavaca, y como yo había
oído que iba a ir a ese lugar, yo estuve presente, y les estuvo
explicando a los facilitadores que venían de Caracas, tantas cosas
de la catedral, que yo me dije a mí mismo: “¿quién es esta persona,
que viene de otro país, y está diciendo todo esto, que en mi vida yo
he escuchado? Algo por dentro me dijo que tenía que seguir esa
enseñanza. Ese mismo día 24 de julio de 1989, se presentó Rubén con
su grupo en el entonces "Cine Morelos", en el centro de la ciudad, y
cuando dieron los Pilares de la Metafísica, "me cayò el veinte", y
dije para mis adentros: “esta enseñanza está clara y sencilla”, y a
partir de ese año 1989, se inició el grupo de Metafísica línea Emmet
Fox, Conny Méndez, Rubén Cedeño, el cual con el favor de Dios, no ha
dejado de impartir sus clases desde esa fecha, a pesar de las
tempestades, granizadas y aguaceros que han habido. Al haber
conocido a Rubén y a esta enseñanza, mi vida dio un viraje de 180
grados, y le estoy eternamente agradecido al Padre y a Rubén, por
haberme dado la oportunidad de conocer la Metafísica. Gracias,
Rubén, por todo y felicidades por tus 40 años de servicio a la
humanidad, que se dicen fácil, pero que todos los que estamos en
esto sabemos de los tremendos esfuerzos que hay que llevar a cabo
para mantenerse a flote.
|