RETIRO Y SILENCIO

Rubén Cedeño

 

 

El mas sabio y buen facilitador, maestro, preceptor, lama, gurú, abad de un monasterio, o madre superiora de un convento, si ama a las almas que están bajo su cuidado, las quiere moldear dentro una verdadera ascética de la mas depurada espiritualidad, sabrá oportunamente recomendarles en los momentos pertinentes, tener “Retiro y Silencio”.

Si el estudiante, monje, o monja, quiere realmente su encuentro interior, el mejoramiento de su vida espiritual, llevar una ascética depurada, es inteligente y despojado de las trampas de las personalidad, sabrá tomar la recomendación de “Retiro y Silencio” como el mas sabio de los consejos, o preceptos de aquel que quiere solo su bien interior. Ahora, si el estudiante en cuestión esta lleno de ambición, orgullo, vanidad espiritual, deseos de figurar, tomará esta recomendación como la peor de todas, creerá que lo quieren apartar, anular, volver un adorno dentro de la comunidad y esta será la prueba fehaciente de que “Retiro y Silencio” es lo que más le hace falta para transmutar las negatividades de su personalidad. Si esta recomendación la escucha un profano que no sabe nada de la dirección de almas, condenará este hecho como un acto de maldad del preceptor hacia el estudiante y saldrá a defender al estudiante como si le estuvieran haciendo el peor de los daños. Por esto las recomendaciones a nivel del Alma solo son para el que esta preparado después de ser probado si las puede recibir y ser receptor de ellas.



En “Retiro y Silencio” se evitan los conflictos, problemas, malos entendidos, errores, y fallas, se transmutan las ambiciones personales, se desenvuelve la humildad y la negación del “yo personal”. Cuando el preceptor sabio y prudente presiente que vienen conflictos personales a nivel espiritual, negatividades, y pruebas sobre su estudiante, recomienda “Retiro y Silencio” para que no sea víctima de estos desafueros. Solo alguien que no busca la espiritualidad realmente se opone al “Retiro y Silencio” y protesta al preceptor como que lo estuvieran excluyendo. Pero el preceptor lo que quiere es el bien del Alma de su estudiante, evitarle males que le pueden venir por una actuación impropia.

Lo primero que el Maestro Koot Hoomi recomendaba a sus estudiantes cuando entraban a su escuela pitagórica era no hablar durante dos años y nadie se ofendía por esto. Todavía hoy en día en todos los retiros tanto etéricos como físicos de la Jerarquía Espiritual, lo primero que se nota al entrar en las personas que allí viven es “Retiro y Silencio”.

Cuando penetré a la Cartuja de Farnetta donde estuvo recluido José Gregorio Hernández haciendo su exegesis espiritual, lo primero que vi y me envolvió de los monjes que allí viven fue su “Retiro y Silencio”. Al conversar con su Abad noté que él era el rector del “Retiro y Silencio” de ese lugar y por ello merecía el más grande de los respetos. Aunque vivamos en el agite del mundo, los comentarios y acciones de los grupos Espirituales o sociales es necesario para el alma, “Retiro y Silencio”.

Solamente en el “Retiro y Silencio” podemos darnos cuanta de las causas y el por qué de nuestras enfermedades, que todas son malas calificaciones de nuestras energías, desde una inocente gripe, un cáncer o un HIV y así poderlas transmutar por medio del Perdón y no la condenación y culpar a los demás de lo que nos sucede.

Solamente en el “Retiro y Silencio” podemos darnos cuenta de todas las desavenencias, situaciones inarmónicas que nos suceden y sufrimos, como rechazos, malos comentarios que nos hacen. En el Retiro y Silencio nos damos cuenta que todo lo que nos sucede tienen algo interno que enseñarnos sobre la humildad, el perdón y la negación.
Solamente en el “Retiro y Silencio” podemos percibir la Suprema Realidad de Dios mas allá de los reclamos, demandas, acusaciones de la personalidad que tanto daño nos hacen aunque satisfagan nuestro ego.

Solamente en el “Retiro y Silencio” esta la realización de lo que mas deseamos, por eso todo buen maestro, preceptor, lama, gurú, abad de un monasterio, o madre superiora de un convento que nos solicite en medio del camino y sucesos de la vida “Retiro y Silencio” aunque nos revolquemos deseando reclamar otra cosas, seamos agradecidos con ellos que nos están llevando, a pesar de nuestras criticas y condenaciones hacia la mas grande de las exegesis espirituales.