Religión, secta o… Metafísica
Por Sebastián Wernicke


Puebla, México, 20 de Marzo del 2010

La Enseñanza Espiritual no es nueva, pero siempre es comunicada de una nueva forma, con palabras actuales, en el lenguaje de quienes reciben la Enseñanza, de acuerdo a sus conciencias y a la conciencia de quién la comunica. Krishnamurti, por dar un ejemplo, estuvo comunicando la Enseñanza durante setenta años, y jamás dio dos discursos iguales, ni habló dos veces igual sobre un mismo tema. Sus pláticas eran siempre nuevas, frescas, y sin embargo, siempre se refería a la misma Enseñanza Espiritual. Esta Enseñanza es la Vida misma, y la comprensión, internalización, vivencia y realización de la Enseñanza Espiritual ha sido y sigue siendo el propósito de todo esfuerzo humano por darla a conocer.

Estos esfuerzos, son los que con el tiempo han ido adoptando la forma de religiones, que no son otra cosa que organizaciones humanas, creadas por el hombre y para el hombre. Algunos Instructores Mundiales, como Jesús, Krishna, Gautama, Krishnamurti, dieron una Enseñanza, a partir de la cual sus seguidores formaron religiones, en algunos casos, y organizaciones no religiosas en otros, con el propósito de perpetuar la Enseñanza. Hay quienes critican a la religión como organización humana, pero si no fuera por esa misma organización a la que atacan, la Enseñanza hubiera quedado grabada en los Éteres del lugar donde fuera pronunciada, y jamás se había dado a conocer.

¿Qué diferencia a una religión de una secta? Uno tiende a creer que una religión es algo bueno, y una secta, algo malo. La palabra secta ha adoptado con el tiempo esta connotación negativa. Sin embargo, si vamos al significado de la palabra ‘secta’, de acuerdo a la Real Academia de la Lengua Española, vamos a ver que no hay ninguna diferencia entre ambos significados, más que una acepción subjetiva de calificación negativa por parte de quién utiliza la palabra:

Religión. (Del lat. religĭo, -ōnis).
1. f. Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto.

Secta. (Del lat. secta).
1. f. Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica.
2. f. Doctrina religiosa o ideológica que se diferencia e independiza de otra.
3. f. Conjunto de creyentes en una doctrina particular o de fieles a una religión que el hablante considera falsa.

De aquí se desprende lo siguiente: tanto ‘religión’ como ‘secta’ son un conjunto de creencias, dogmas y doctrinas. Sólo que la ‘secta’ explícitamente se diferencia e independiza de las demás doctrinas. Y esto mismo es lo que hacen todas las religiones: se separan e independizan de las demás, por lo que uno puede concluir que todas las religiones son sectas. No hay una sola religión en esta tierra que no sea una secta, que no se separe, y cuyos creyentes no consideren que las otras sectas (o religiones) no son falsas. Los católicos son seguidores de una parcialidad religiosa, se diferencian e independizan de quienes no lo son, y consideran que las demás religiones son falsas. Tienen todas las características para ser definidos, según la Real Academia, como una secta. Igual sucede con las demás religiones.

A la Metafísica también se la ha acusado de secta, y esto sucede porque se cree que la Metafísica es una religión más, con dogmas y creencias, con doctrinas morales y prácticas rituales.

Resulta difícil para muchas personas comprender que la religión de la Nueva Era es una religión sin religión, sin organización humana, sin más separatismos, cuyos adherentes ya no son meros seguidores, son personas libres y conscientes, que comprenden que la Enseñanza Espiritual está presente en todas las Enseñanzas Sagradas dadas en el pasado y en la Enseñanza dada por la Jerarquía Espiritual de la Tierra para esta Nueva Era.

La Esencia de esta Enseñanza Espiritual se puede resumir en lo que llamamos los Pilares de la Metafísica: 1) Los 7 Principios Universales; 2) Los 7 Cuerpos; 3) Los 7 Rayos; 4) La Llama Violeta. Aquí está contenida la esencia de la Enseñanza Espiritual de todas las religiones de la antigüedad y de la Enseñanza dada por los Maestros Ascendidos para esta Era en particular. Al ser incluyentes con la esencia de la Enseñanza de todas las religiones, ya no hay separatismo, no hay sectarismo, no se consideran falsas las Enseñanzas sólo porque han sido dadas de una forma diferente. Podemos encontrar los puntos en común y nos adherimos a ellos, y entendemos que lo que puede parecer contradictorio no es esencial.

De esa forma, si entramos a una mezquita, somos islámicos; en una iglesia, cristianos; en una sinagoga, judíos; en una pagoda, estudiantes del Buddhadharma; en la India, reverenciamos a los Dioses; como también en Egipto, Perú, México o el Tíbet; y en cualquier salón donde nos reunamos, somos estudiantes de la Enseñanza Espiritual Una. Esto no es una afirmación poética, todos los documentales filmados ‘in situ’ son testigos de esta verdad. No existe grupo humano más incluyente y asectario que aquel que comprende que la única religión es la del amor, la de la unidad, la que considera que todos los seres humanos, de todos los países, razas, colores, creencias, costumbres y lenguas, somos Una Gran Familia, de la cual nadie queda fuera, ni siquiera los que dicen irse, apartarse, independizarse o alejarse.