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QUE NO SON LOS MAESTROS
Rubén Cedeño

Los Maestros Ascendidos no son deidades ni las estatuas de las
diversas religiones. Conocerlos, llamarlos e invocarlos no significa
que seamos politeístas y los estemos adorando. Son Seres de
servicio, y los que se suman a trabajar con los Maestros, son las
personas que estén dispuestas a laborar como Ellos lo hacen.
No podemos establecer contacto con ningún Maestro si no
deseamos trabajar en pro de una causa humanitaria. Se los puede
invocar, pidiendo asistencia e iluminación para que intercedan ante
Dios en ayuda nuestra y de los demás. A nadie se le debe obligar a
creer en Ellos, pero aunque no se los reconozca, dirigen el destino
de la humanidad y son los que deciden la evolución y hacen cumplir
la Voluntad de Dios sobre la Tierra.

Shamballa, hogar
de la Jerarquía Espiritual
Con las tendencias y facultades que tenemos, somos
canalizados en la actividad de un Rayo de Dios y podemos trabajar
bajo la radiación de un Maestro perteneciente a uno de estos Rayos.
Depende de lo que hagamos, según el Rayo al que
pertenezcamos, nos podemos unir al propósito con el que uno de Ellos
trabaja, para así poderle servir a la humanidad unidos a la fuerza
espiritual que Ellos poseen.
La vida tiene un orden y una clasificación, a través de
las actividades de los Siete Rayos, y es por medio de estos Rayos
que nos unimos -por ley de afinidad- a uno de estos Maestros.
El Sendero es un nombre metafórico que se le da a los
requisitos que se cumplen cuando uno decide tomar el camino de
trabajar de acuerdo "Al Propósito que los Maestros conocen y
sirven".


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