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A PROPÓSITO DE LAS
PROFECÍAS MAYAS
Rubén Cedeño
Una
profecía es la predicción clarividente sobre el futuro, de algo que
puede o no suceder. Las profecías no están ligadas al cumplimiento de
ninguna “Ley del Yo Soy”, Principio Universal, tampoco a la razón,
ni al sentido común, aunque generalmente se considera de origen
divino, pero no es así. El mundo está regido por Leyes. Si fueran
ciertas las profecías no serían necesarias Leyes ni Principios
Universales, sino profecías.
Una
profecía es la contradicción al cumplimiento de las Leyes Divinas
sobre todo la de Mentalismo y “Causa y Efecto”. Hoy es el efecto de
lo que se hizo ayer y hoy es la causa de lo que sucederá mañana.
¿Qué va a pasar mañana? Las consecuencias de lo que se hizo hoy y
saber eso no es profecía sino “predicción” por el cálculo del
cumplimiento de los Principios. Tal cual sucede en el “Observatorio
Meteorológico” de cada país, de acuerdo al clima, al sol, vientos y
temperaturas se predicen lluvia, nieve o sol. A muchas personas les
llaman la atención las profecías, porque la gente en general es
propensa a lo mágico. Ha habido profecías sobre el fin del mundo
desde hace mucho tiempo atrás, y como ven, el mundo sigue adelante,
nunca se ha destruido. De repente se ponen de moda las Profecías
Mayas, en otros tiempos las profecías de la Gran Pirámide, de
Malaquías, Rasputín, Nostradamus, Palarravicini, Juan XXIII y párese
de contar, porque es el cuento de nunca acabar. Cuando una de esas
profecías se dramatizan en películas, pinturas, o fotos impresionan
la mente y los sentimientos de las personas y producen su
cumplimento, pero no por lo asertivo de la profecía sino por el
principio de Mentalismo.
Una
italiana predijo una vez un terremoto para Caracas. Una famosa
revista publicó en su portada las Torres del Silencio, que son un
ícono de la ciudad, cayéndose. En pocos meses los caraqueños
vivenciaron el peor terremoto de su historia, no por lo asertivo de
la predicción de la vidente, sino porque lo mentalizaron, se
impresionaron y por Principio de Mentalismo lo produjeron. En muchas
películas han puesto monstruos, terremotos y maremotos acabando con
New York. Tanto ha sido mentalizado esto, que un día volaron las
Torres Gemelas y el espectáculo fue tal cual las películas. ¿Cuándo
la humanidad va terminar de aprender estos Principios para que no
produzca más desastres?
Tengamos
en cuenta que el calendario y el tiempo es una cuenta sistematizada
creada por el ser humano para la organización de sus actividades y
es ilusión, solo cuenta para la tierra, y no para el espacio
sideral, ya que se basa en las revoluciones que da la tierra
alrededor del sol. La forma de medir el tiempo, y la cuenta de los
días, semanas, meses y años ha cambiado muchísimo a través de la
historia. Antiguamente estaba basado en los ciclos lunares, en la
actualidad, en el ciclo que describe la tierra alrededor del sol.
Así que cuando una predicción, sobre todo si es antigua, como puede
ser de la Gran Pirámide o Maya, predice una fecha “valla usted a
saber” a cual fecha se refiere, según qué calendario y de dónde. Los
calendarios han cambiado, adelantado y atrasado “a piacere” de Césares romanos, gobernantes “de aquí, y de allá”, incluso de algunos
papas. Es tal el enjambre de fechas y cálculos con cada uno de estos
cambios, que es imposible saber a qué fecha de acuerdo a qué
calendario o la corrección de qué papa o césar se refiere una
profecía.
Los
seguidores de profecías siempre tienen una razón para decir que las
fechas predichas son las exactas. Pero pasa algo curioso, cuando ha
llegado el día del cumplimiento de las fechas de muchas profecías,
como no se efectúan, hay un silencio ensordecedor con respecto a
ello, hasta que después de un tiempo surge otra profecía, vuelve a
pasar lo mismo y así van pasando los siglos, sin que nunca exista
una destrucción.
En
el año 999 de nuestra era, todo el mundo creyó en las profecías que
el 31 de diciembre era el fin del mundo y esos días fueron un
desastre, muchas personas vendieron todas sus cosas, la gente corrió
a las iglesias desesperadas, y muchos se suicidaron. Sin ir muy
lejos, para muestra solo hace falta saber lo que paso cuando entró
el año 2000, que según un calendario faltaban seis años para que
esto sucediera y según otros ya había entrado hace años. ¿Quién
entiende? También para esa fecha se profetizaron desastres y ninguno
pasó, ni siquiera el que las computadoras del mundo entero se
borrarían y quedarían en cero.
Mentes
muy hábiles utilizan la táctica de la profecía con el fin de
conseguir fieles, manipular a las personas, vender libros, y muchas
cosas mas, que solo los incautos caen, por desconocedores de los
“Principios Universales” e ignorantes de la historia, ya que esto se
ha repetido muchas veces sin que suceda nada.
En
la actualidad existen aproximadamente unos cuarenta calendarios
diferentes que cada uno de ellos los sigue mucha gente, que no tienen
nada que ver unos con otros. ¿Quién aclara, qué vaticinio, en qué
calendario de los cuarentas que hay, se va a cumplir el presagio? De
eso no se ocupa nadie. Además, las profecías ninguna aclaran estas
cosas. Y total ¿para qué? Si la gente se porta bien, por “Principio
de Causa y Efecto”, le irá bien y si se porta mal, se le devolverá
todo su mal, diga lo que diga cualquier profecía. Por todas estas
cosas los Maestros Ascendidos, me refiero a los de verdad, no a los
que determinados médiums les atribuyen mensajes y sandeces de todo
tipo, no predicen nunca nada. Ellos son científicos, astrónomos,
matemáticos, gente culta, sabedores a ciencia cierta de las causas
de las cosas, tanto a nivel material, como oculta. Los Maestros
Ascendidos ni se llevan por predicciones ni las hacen. Ellos solo
enseñan las Leyes, que uno se porte bien para que nos valla bien. Y
nosotros como gente inteligente, igualmente no nos detenemos en
ninguna predicción, seguimos adelante estudiando las “Leyes del
Universo”.

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