METAFÍSICA CAUTA
Por Rubén Cedeño

 

Rubén Cedeño

 

Las Vegas 24.1.2011
 

     La Metafísica de Conny Méndez y Rubén Cedeño, aglutinada actualmente bajo el nombre de Metafísica Sede Central, lleva más de medio siglo ofreciendo gratuitamente y a todo el mundo sabiduría, conferencias, publicaciones, grabaciones, discos y películas a un muy alto nivel de respeto, orden, seriedad, puntualidad, limpia de mediumnidad, sin mediocridad y plétora de cultura, informaciones con estricto rigor histórico, un buen idioma perfectamente bien expresado, además de una espiritualidad limpia de despojos innecesarios. No crea alguien que esto se ha manifestado a solas ni por casualidad. Tanto Conny Méndez como Rubén Cedeño se han ocupado de ello tenazmente día a día, supervisando con un estricto control de un alto nivel tanto a los facilitadores como todo el material de apoyo que se ha publicado.
     Actualmente, por los medios informáticos de las redes sociales, cualquiera se autotitula director de un grupo de Metafísica a nivel nacional, mundial, planetario o cósmico, sin que se sepa lo que hay detrás de sus nombres, ni las finalidades que persigue. Debido a esto, la “Metafísica Sede Central”, sin opinar, juzgar ni condenar, se ve en la obligación, no a decir quienes son los demás, sino a aclarar quién es ella, qué hace y con quien está. Bajo el nombre de Metafísica también muchas veces se esconden enseñanzas oscuras, y esto hay que aclararlo. No todos los que se dicen metafísicos tienen buenas intenciones, ni son todos capaces e inteligentes al notificar sus conocimientos, ya que no todos van por el mismo camino, debido a que hay un camino disfrazado de Luz que conduce a las sombras dirigido suspicazmente por los hermanos de las sombras enmascarados de Luz. La Metafísica Sede Central es responsable de notificar al público que no sabe, a quién respalda con sus exigencias y a quién no. Debido a esto, la Metafísica Sede Central otorga credenciales a sus facilitadores después de exigirles un pensum de estudios muy estrictos y unas referencias a sus instructores. Nada de esto es un asunto de egos, de creernos una organización o religión, es el orden mínimo que puede tener un buen conservatorio, universidad o centro de estudios que se aprecien a sí mismos. Siempre ha importado quién difunde las enseñanzas y por eso todos lo difundidores serios las firman y dan la cara por ellas, para que se sepa de quién vienen, porque las cosas se toman como de quien viene. Ser amplios, sin egoísmos, unidos, pero aceptando la oscuridad que trae el desorden, la irreverencia, el irrespeto, en eso no hay Amor Divino, ya que Amor Divino es Orden Divino. Por supuesto, los hermanos de las sombras que favorecen el desorden siempre salen con sus escritos a apoyar a estos “punteros de nada” que se asoman de vez en cuando con afanes de líderes y de aglutinadores, que al poco tiempo terminan disolviéndose, pero que mientras no terminan, es mucho el desasosiego que crean, y esto, con una nota aclaratoria, a veces se puede evitar. A la Metafísica Sede Central no le hace falta decir que los demás son malos para afirmar que ella es buena. Por eso no decimos quienes son los malos pero nos cuidamos de que nos confundan con ellos. Gracias.