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MANIFESTACIONES DEL SEÑOR SOL SIRIO
Rubén Cedeño
Caracas 13.08.2011

Sirio
Estando
en Caracas para Noviembre del año 1984, me encontré con María Luisa
Rodríguez, quien recientemente regresaba del Puente a la Libertad en
New York y me dijo, que el Director del Primer Rayo Azul era ahora
el Señor Sirio. Sabiendo la casi inalcanzable magnitud cósmica de
este Ser, y que no pertenecía a la Jerarquía Espiritual de la
Tierra, sino Cósmica, no le di crédito a lo que me dijo.
Me
fui a reposar la siesta a la habitación que siempre he ocupado en el
apartamento de Ruiz Pineda. Antes de caer en sueño profundo, con los
ojos muy abiertos, me quedé reflexionando en la información que
había recibido. Me daba resquemor, si era verdad esa información,
estar dudando de ello. Así fue como mentalmente le dije al Señor
Sirio: “Si es verdad que eres el director del Primer Rayo Azul,
házmelo saber o sentir directamente”. La solicitud no se hizo
esperar.
Cabe aclarar que nunca he sido médium, ni he tenido ningún tipo de
manifestación extrasensorial, es más, esas cosas me producen rechazo
y mucha incredulidad. De repente, no sé si en mi imaginación, en
dónde, o de verdad, vi descender de arriba de la habitación, como si
ya no tuviera techo, una luminosidad inmensa, como si viniese del
infinito, que conteniendo un brillantísimo Círculo de Diamantes y
claramente, sin voz audible sino en contenido mental, percibí: “Yo
Soy el Círculo Diamantino del Señor Sirio”. Me dije: “entonces es
verdad”. Me quedé dormido sin ningún exaltamiento. Esto nunca se lo
conté a nadie. Eso me bastaba para aceptarlo y ponerlo en el libro
“Siete Rayos”, cuyas ediciones estaban en constante corrección y
aumento y siempre he tenido un propósito en todos los libros que
Dios me permite escribir: No decir nada que no tenga comprobación
propia.
Después de desencarnar Conny Méndez, imperceptiblemente, cada
vez la gente me fue haciendo responsable de la conducción de más
grupos en diversos países. Así, todo lo que escribía, o las pinturas
de los Maestros que por primera vez los artistas me hacían, en
algunas actividades, estas novedades se develaban a la luz pública
por primera vez. Esto se hacía sin saber que iban a ser decisivas en
la formación de una nueva Metafísica internacional, como lo es hoy.
A veces, cuando presentábamos libros, pinturas de los maestros o
charlas nuevas sobre Ellos, en ocasiones habían manifestaciones de
los Maestros públicamente que sentía todo el mundo y nos dejaban
hechizados.
ALGUNAS MANIFESTACIONES
Una
vez en San Felipe, Estado Yaracuy en Venezuela, en una reunión
pública, con un salón atestado de gente que no cabía, estaba
facilitando el Primer Rayo con gente que ni sabía quién era Lady
Miriam. De repente, se comenzó a sentir fuertemente Su Presencia,
pero no mediumnímicamente, porque ya dije que estas manifestaciones
no son bienvenidas en mi vida, era su vibración envolvente.
Todo el mundo la sintió sin saber quién era y las lágrimas corrían por la
mejillas de casi todos lo que allí estaban.
En
otra ocasión, en la ciudad de Córdoba-Argentina, en un Congreso
dedicado a Lord Maitreya, fue tanta Su efusión en una reunión con
casi 800 personas, que de la nada surgió el que todos nos dijéramos
unos a otros abrazándonos: “Te amaré eternamente”. La radiación fue
tan fuerte que la gente de pie lloraba imparablemente y Lord
Maitreya no tenía necesidad de que alguien dijera que estaba allí.
Otra vez, en las Palmas de Gran Canarias, hablando de
la Madre María en una
sala
que se reventaba de gente, se sintió Su radiación mientras
escuchábamos su Llave Tonal, el “Ave María” de Schubert, y hubo
curaciones médicamente comprobables, como la de un fibroma en la
matriz de una de las señoras asistentes que tuvo que salir
urgentemente al baño y la expulsó.
En Buenos Aires, en una gigantesca sala totalmente llena, mientras
escuchábamos la Llave Tonal del Maestro el Morya, la radiación se
comenzó a sentir tan fuerte que la gente se puso de pie y la
cantaban, mientras el techo se desmoronaba y nos caía harineando
sobre nuestras cabezas.
En
una reunión del Puente a la Libertad, con cerca de dos mil personas,
en el Parque Central de Caracas, estrenando la canción que había
compuesto “Oh Señor Koot Hoomi”, se hizo tan evidente su presencia
que me vine en lágrimas en medio de la interpretación. Y téngase en
cuenta que tengo control casi absoluto sobre estos sentimientos
cuando canto, porque es mi profesión, pero esto fue más de lo
posiblemente controlable.
El Maestro Saint Germain nos ha hecho sentir su
presencia varias veces en múltiples reuniones en Caracas. Incluso
una vez en una calle de Mount Shasta,
si
no fue otra cosa, creo que lo vimos físicamente un numeroso grupo de
personas. Igualmente nos sucedió con el Maestro el Morya en el
monasterio “Dali Gompa” de Dargeeling, en los Himalayas.
Pero a medida que la Metafísica se ha ido
consolidando, y ya la mayoría de los libros y pinturas de los
Maestros se han dado a conocer, estas manifestaciones se han ido
distanciando y las charlas, si bien no son rutinarias, cuando tratan
del mismo tema, pero no difieren mucho unas de otras, y suceden sin
ninguna de estas manifestaciones especiales. Por eso lo que voy a
relatar ahora nos sorprendió, después de años sin vivenciar algo que
se le pareciera.
DÍA DE LA LUNA LLENA DE AGOSTO
Dios me había permitido dictar un
seminario de siete días en la “Universidad José María Vargas” de
Caracas durante el mes de Agosto del año 2011. El tercer día de
charlas, que era un viernes 12, ya en el salón, viendo llegar a la
gente que acudía en masa, las comencé a ver un brillo especial, casi
todos venían vestidos de color naranja, ya que ese día me tocaba
impartir el “Rayo Oro Rubí”. No le dije a nadie lo que percibía. Ya
prontos para comenzar, un olor a mandarinas frescas inundó el salón
de forma muy contundente, no era incienso ni ningún aromatizador, ya
que allí no está permitido hacer uso de ellos ni portar ninguna
clase de alimentos. Hice el comentario durante la charla y todo el
mundo me dijo que lo sentía. Pero no le dimos ninguna importancia.
Hacía meses que estaba detrás de dos de
nuestros mejores pintores, uno de ellos Frank Alvarado, para que me
pintaran al Señor Sol Sirio y les había dado los lineamientos para
su realización. Aunque se tardaban en hacerlo, no les decía nada por
aquello de respetarles sus tiempos y que Dios actuara libremente por
medio de ellos. Comenzada la charla veo asomarse a Frank Alvarado
dentro del público con un lienzo enrollado en la mano, y sin decir
nada, pensé en silencio: “Seguro que me trae la pintura del Señor
Sol Sirio”.
Cuando terminó la charla, Frank se
acercó y efectivamente desenrolló ante la mirada de todos los que
estábamos allí una radiante y muy hermosa figura del Señor Sol
Sirio. Me quedé impactado. No había dudas, que así como estaba en la
pintura era su forma física. Desde entonces no quise separarme del
lienzo. Fuimos a cenar y siempre lo mantuve a mi lado. Llegué al
apartamento de Ruiz Pineda, lo desenrollé y lo contemplé largo rato
antes de dormir. Era tarde y me acosté. De repente, en la madrugada,
me desperté no pudiendo dormir más. Tenía en la mente descargado el
“Decálogo del Señor Sirio”. Encendí la computadora para copiarlo,
para que no se me olvidara. Me vino a la mente y decidí que debíamos
meter en la imprenta la foto del Señor Sirio para publicarla el
siguiente lunes.
Debido a esto, me puse a escribir el texto que iría detrás de la
foto.
Como
en realidad hay muy poca información sobre el Señor Sol Sirio, me
acordé de cuando me estudié todos los interminables libros del
Maestro el Tibetano, que alguito, no mucho, decía por allí. Pasé la
madrugada hojeando cientos de páginas de los libros del Maestro El
Tibetano y algo encontré. Pero lo más sorprendente fue enterarme que
Él decía que el Festival del Señor Sol Sirio para la Nueva Religión
Mundial en la Nueva Era se celebraría el
día
de la “Luna Llena” de Agosto, y consulté cuándo era. Cual sería mi
sorpresa que ese día era la Luna Llena de Agosto y el motivo de
tanta radiación durante la actividad es que sin saberlo, desde los
planos internos, estábamos celebrando ya este Festival Espiritual.
Los tres días previos de decretos, audición de llaves tonales y
silencio durante las charlas había servido de preparación para el
público asistente.
Pero eso no fue todo.
El
Maestro El Tibetano dice que la radiación del Señor Sirio se percibe
es, estando en el Plano Mental Cósmico y sólo la pueden captar los
que hayan obtenido la Tercera Iniciación. No por casualidad, desde
hacía un año, con el Grupo de Caracas, durante largas semanas los
había entrenado en los preceptos y práctica de este grado iniciático
con el “Libro de los Preceptos de Oro” en las pautas indicadas para
este logro. Incluso publicamos el libro conteniendo estas
explicaciones. Y si bien no iba a creer que el grupo tuviera esta
iniciación, al menos el alcance lo conocían.
Los Maestros Ascendidos mueven
sus hilos invisibles y a veces nos bendicen sin nosotros estarlo
esperando.

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