ELIZABETH ANN BAYLEY SETON
Rubén Cedeño


Las Vegas 17.9. 2010

En la iglesia parroquial de la urbanización donde está la casa que Dios me permite ocupar en Las Vegas, hay una iglesia muy linda, sin casi imágenes, con un crucifijo grande e imponente colgando del techo en la parte del altar mayor, algo que realmente me gusta. En una de las capillas laterales en forma de nicho, de forma muy modesta, está el busto de una santa vestida de negro, al estilo colonial estadounidense, que me llamó mucho la atención. Es Saint Elizabeth Ann Bayley Seton, la primera santa estadounidense nacida en los Estados Unidos. Digo así, porque la otra primera santa estadounidense, pero no nacida en este territorio, es Mother Cabrini, que está en New York. Al ver a Elizabeth Ann Seton me enamoré de ella a primera vista, y al enterarme de quien era, la invoque, le dediqué la casa donde vivía y le prometí poner allí su imagen, para que preservara el amor. Días después vinimos con algunos metafísicos y compramos una reproducción de su imagen, destinada a colgarse al entrar en la casa. En la parte externa del ábside de la iglesia se ve a todo el tamaño de la construcción un gigantesco mosaico con la imagen de Saint Elizabeth Ann, cuya copia habíamos adquirido. Debido a que Saint Elizabeth Ann ya estaba incorporada en nuestras vidas, al tener una reproducción de su imagen en la casa y lo ejemplar que puede ser para todos su vida, procedí a escribir esta semblanza para los que no la conocen. Saber de la vida de los Santos siempre nos inspira, nos da ánimos, fe y deseos de seguir la vida entregados a Dios.
Elizabeth Ann nació en New York el 28 de agosto de 1774, lo que la hacía una mujer de Virgo en toda su expresión. Por cierto que uno de los habitantes de la casa de Las Vegas es de su signo y esta conexión dio un estímulo muy positivo. Elizabeth Ann realizó su ascensión al reino de los cielos en Emmitsburgo, una ciudad del estado Maryland, el 4 de enero de 1821. Saint Elizabeth Ann Bayley Seton es “The Master in overcoming dificulties”, dicho en castellano, la Maestra Superadora de Dificultades, también Maestra Espiritual, Educadora por excelencia, fundadora de la “Congregación de las Hermanas de la Caridad”, pionera de los colegios católicos en los Estados Unidos, fue esposa, madre, viuda, religiosa, piadosa convertida, poeta, músico, lingüista, mística, una mujer para todos los tiempos, y además de todo esto, Santa.


HERENCIA RELIGIOSA
La religiosidad de Elizabeth era muy arraigada, ya que tanto por su padre como por su madre venía de familia muy devota. Ella visitaba periódicamente la histórica iglesia episcopal de la Trinity Church de New York, y luego, en la iglesia católica de San Pedro, siempre se sintió atraída especialmente por el Santísimo Sacramento del Altar, delante del cual le gustaba pasar la mayor parte de su tiempo. Sus antepasados fueron de los primeros colonos de la región de Nueva York. Saint Elizabeth Ann Bayley Seton era hija del doctor Richard Bayley y de Catalina Charlton, ambos pertenecientes a la “Iglesia Episcopal”, una denominación cristiana estadounidense derivada de la iglesia Anglicana surgida en Inglaterra bajo la dirección del Rey Enrique VIII. Su padre procedía de una acomodada familia francesa hugonote, condes de "New Rochelle". Él era un hombre muy importante que ejercía de cirujano, primer funcionario de la sanidad del puerto de Nueva York y profesor de anatomía del King’s College de la Universidad de Columbia, lo que le dio a Elizabeth un buen nivel, cultura y modales muy refinados. Tanto su padre como su madre eran miembros del partido conservador. Siendo muy joven, desencarnó su madre Catalina, que era hija de un importante pastor anglicano, de origen anglo-irlandés. Aquí comenzó Elizabeth a desenvolver su ministerio al comenzar a convertirse en Maestra resolvedora de dificultades, ya que su padre se volvió a casar y su madrastra no la trataba muy bien que digamos, y pasó varias temporadas aquí y allá en casa de familiares, asunto que sobrellevó con mucha dignidad y espíritu estoico.


JUVENTUD
La infancia de Elizabeth Ann transcurrió en Nueva York y Nueva Rochelle, en el Estado de Nueva York. Siendo ya adolescente, a ratos se sentía muy sola y melancólica y una vez le dio una depresión tan grande que se le ocurrió suicidarse tomándose una sobredosis de láudano, que era un medicamento que se utilizaba como sedante. Pero como Maestra superadora de obstáculos, superó la tentación y dijo: "A este terrible pensamiento relativo al láudano, siguió la alabanza y la acción de gracias por la indecible alegría de no haber llevado a cabo 'ese acto horrible', pensamientos y promesa de gratitud eterna". Elizabeth se ayudó en sus dificultades con el amor por la música y expresaba todos sus sentimientos tocando el piano, lo que denotaba en ella una gran finura de alma de gran evolución. Ella relata en sus escritos lo feliz que se sentía a la orillas del mar, junto a la bahía de Long Island, al contemplar el mar, las conchas marinas, la naturaleza y toda la creación de Dios. Ya Elizabeth Ann intuía allí la presencia del imponente Retiro Etérico de Long Island.


MATRIMONIO
Lo curioso de Saint Elizabeth Ann Bayley Seton a diferencia de otras muchas santas, aunque no todas, es que fue casada y con hijos. Esto es curioso, porque generalmente el ideal de santidad católica va de la mano de la virginidad y muy pocas veces de la maternidad, aunque ha habido, pero muy pocos, santos con hijos. Elizabeth se caso a los diecinueve años con Guillermo Magee Seton, y de allí tomo el apellido Seton. Este era un hombre de negocios muy próspero, armador de barcos. De esta unión le nacieron cinco hijos. Los Seton vivían en Lower Manhattan; les gustaban los bailes y la buena música, sobre todo el violín y el piano. Vivían en una zona muy chic y formaban parte de los más notables miembros de la alta sociedad, participando en la política y en los acontecimientos principales de la época. Eran feligreses de la famosa iglesia episcopal de la Santísima Trinidad.
En esta época, la misericordia de Elizabeth, aspecto del Séptimo Rayo Violeta, la llevó a participar en todas las actividades de la parroquia a la que pertenecía, dedicándose como dama rica al servicio social a domicilio, atendía enfermos y necesitados, fue una de las fundadoras de la caridad organizada, conocida bajo el nombre de “Sociedad para la Asistencia de Viudas Pobres con hijos pequeños”. Todo esto lo hacía sin sospechar que unos años más tarde, iba a estar al borde de la miseria y en un cambio de rumbo.


CAMBIO DE RUMBO
Esto no les duró mucho tiempo, los negocios de su marido no le fueron externamente bien, aunque detrás de esto estaban los “Ángeles del Plan Divino” moviendo sus hilos. Los negocios quebraron porque les naufragaron varios barcos y quedaron aparentemente en la ruina material, aunque en el comienzo de su riqueza espiritual. Pues no solo le sucedió esto, sino que el marido de Elizabeth se enfermó de tuberculosis y esto hizo que la familia se fuera a Italia, pero Mister Seton desencarnó, dejando a Elizabeth viuda a los veintinueve años y con cinco hijos. Pero esto solo fue una apariencia de desgracia en Italia. Elizabeth era tan positiva que no se dejó amilanar por las dificultades y consiguió ser acogida por la familia Felicchi, en la ciudad de Livorno, que eran católicos y de posición económica muy acomodada, con las que ella y su difunto marido tenían relaciones comerciales y una gran amistad. Allí Elizabeth, en convivencia con sus anfitriones católicos, empezó a acercarse al cristianismo romano, que no se diferenciaba mucho de su fe Episcopal, pero le ofrecía el fervor a la Madre María, de quien se hace especial devota.
Finalmente Elizabeth regresó a Nueva York y se convirtió al catolicismo, fue nuevamente bautizada, esta vez por el primer obispo de Baltimore, en los históricos días en que los Estados Unidos libraba su independencia. Curiosamente, uno de sus sobrinos llegó a ser arzobispo de la arquidiócesis de Baltimore. Al Elizabeth convertirse al catolicismo, su familia y sus amigos le dieron la espalda, y a pesar de esto, las carencias en que vivía, el tener que mudarse a una casa más económica, sacó fuerzas de su “Chispa Divina Interior”, se sobre impuso, y a pesar de todo, fundó una escuela para niñas pobres.
 



Sacerdotes sulpicianos franceses ocupados del servicio de "aquellos que son ordenados para el ministerio presbiterial", sacerdotes y futuros sacerdotes, llegaron a los Estados Unidos huyendo de la Revolución francesa, deseaban establecer un programa de educación para las jóvenes en Baltimore, en Maryland. Los “Ángeles del Plan Divino” hicieron que estos sulpicianos se encontraran providencialmente con Elizabeth en una visita que hicieron a Nueva York para recoger fondos en favor del Colegio Santa María, estos invitaron a Elizabeth, que ya tenía experiencia como educadora educando a sus cuñadas, y como directora de una escuela, a que fuera al estado de Maryland, donde le aseguraron le ayudarían a formar una escuela católica.
El 25 de marzo de 1809 hizo sus primeros votos y el 1 de junio de ese mismo año, junto a varias mujeres que se unieron a la idea, fundó una comunidad religiosa y la escuela de niñas, “Escuela y Academia Libre de San José” inspirada en San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac. En medio de todo esto, Elizabeth se fue a vivir a Emmitsburgo en el estado de Maryland.
Las reglas de su fundación de la congregación de Hermanas de la Caridad de San José se las aprobaron para con esta congregación formar a muchachas pobres y así quedó fundada la primera escuela parroquial católica y la primera orden católica femenina de los EUA. Elizabeth se ocupaba de que todas las alumnas fueran formadas según el espíritu de Santa Luisa de Marillac y de San Vicente de Paúl.
Elizabeth Ann entregó su corriente de vida muy joven a la edad de 46 años. Su ministerio consistió en entregarse a la Voluntad de Dios. Tomando como guía para esto, siguió al pie de la letra el Salmo 23 que fue su favorito y el que más rezó a lo largo de su vida de oración, fue fiel a Dios y a la eternidad de la gloria. Sus restos fueron sepultados en la Basílica que lleva su nombre: el Santuario Nacional de Saint Elizabeth Ann Seton en Emmitsburgo, estado de Maryland. Fue tanto beatificada como santificada recientemente. Fue betificada en 1963, por Juan XXIII y canonizada en 1975 por el Papa Pablo VI. Como tanto para la beatificación como para la santidad de cualquier santo se requieren milagros comprobables, a Elizabeth le sirvió mucho que curó a una monja de un cáncer de páncreas, a una niña de leucemia linfática aguda y a un señor de encefalitis. Su fiesta se celebra en el calendario de la iglesia el 4 de enero.
Elizabet escribió mucho, no solo cartas, sino sus consabidos Diarios y sus agendas, hizo traducciones, dejó redactadas instrucciones y meditaciones; también anotaciones en el margen de las Biblias, poesías, himnos, escritos espirituales en verso, notas y los documentos de la Comunidad primitiva. Entre sus memorias se encuentra un informe retrospectivo de su vida. Decía Elizabeth : "Que vuestro principal estudio sea conocer a Dios, pues no hay nada más grande que Dios. Es el único conocimiento que puede llenar el corazón de paz y de alegría y que nada puede turbar ".