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CARNAVAL EN VENECIA
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PRESENTACIÓN POWER POINT
Las siguientes fotos del Carnaval de Venecia, acompañan en forma
demoledora, la descripción que sobre ellas expreso de puño y letra,
inspirada en lo impactante de las imágenes que veían mis ojos.
La dualidad, aparece en escena con su patético ropaje reinando en el
exterior y escondiendo la otra cara…la interior. Sin una no
tendríamos la otra, por lo tanto la observación de estos hechos, nos
da la oportunidad de tomar contacto con lo físico y hacer la lectura
entre líneas, como estudiantes de la Verdad, en este peregrinar
hacia la Unidad.
Como queriendo desafiar la vida con su aparente belleza, los
disfraces hacen su puesta en escena con sus poses estáticas y
ostentosas, encubriendo la energía de cierta forma carnal en la que
duerme la aún pequeña luz del Ser.
Tapados de las manos a los pies, cubren el chacra coronal acuñado
con enormes y ornamentales sombreros, impidiendo así, el flujo
natural de la Energía Primordial.
Ojos fríos y tiesos rematan la inexpresividad del rostro, que oculta
sin piedad la presencia del ego, quien seduce con el movimiento de
las manos para ofrecer más de lo mismo. Derroche de una realidad
externa que muestra su ignorante vanidad y apego material,
manipulando una vez más, la verdad interior del Ser.
Disfraces que gritan la almidonada personalidad “enquistada” en
falsas joyas, sobreposición de adornos y espejos que proyectan un
sin fin de colores, reflejando una luz efímera, pero no eterna.
Y como no podía faltar…el velo de maya se pavonea, en la sutil
gracia del “tul” con pliegues y volados por doquier.
Como broche de oro, rosas…muchas rosas…que ofrecen amor, un amor
ciego, intolerante, aprensivo, en un extraño invernadero donde no
florece el Amor de Dios.
Al final, mis ojos, llenos de tanta banalidad, quedaron vacíos de
tanta incógnita…quiénes son ellos, quién es él, quién eres tú y
quién soy yo...?
María Beatriz De Lucca - Montevideo –
Uruguay - 11 de febrero de 2010 |