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Metafísica Sede Central |
Bendición
(Enseñanza del Wesak 2009)

Rubén Cedeño
Asunción Paraguay
8 de Mayo 2009
La Bendición es la mas pura concentración de energía que le puede irradiar un
ser a otro para inundarlo de buenos augurios y depende del alcance del que
bendice, esta radiación la puede extraer desde su SER DIVINO o desde el Gran,
Gran, Gran Sol Espiritual Central. Esto se hace para derramar sobre lo que se
bendice, los dones de uno o varios de los “Aspectos de Dios”, aumentando esa
cualidad sobre lo que se bendice. Por esto las bendiciones no se dan de forma
incalificada como diciendo, “TE BENDIGO”, a secas, hay que calificar con una
“Cualidad Divina” esa Bendición. Esto puede ser: “Bendigo tu bien” o tu
Prosperidad”, cuando se le da la limosna a una persona de bajos recursos
económicos. También se puede calificar como “Bendigo tu Inteligencia” cuando
alguien va a presentar un examen, dar una charla, necesita resolver algo en una
máquina o computadora. Se puede bendecir la Belleza, la Salud, el Amor y muchas
virtudes divinas. Nosotros tenemos muy arraigado el concepto de bendición que da
por ejemplo un papa haciendo la señal de la cruz con la mano derecha, otra forma
de bendecir, que se ha observado es, estirando los brazos y las palmas de las
manos irradiando como hace el Dalai Lama. La forma de Bendecir mas real de
todas, es solo con la presencia como los hace una persona conectada a su SER, un
Maestro Ascendido o el Señor Gautama cuando aparece en Wesak. Las Bendiciones no
tienen ninguno sentido cuando se hacen por llenar un formalismo, como cuando se
bendicen los alimentos antes de comer y por estar muerto de hambre se dice
rápidamente una formula de palabras. La real BENDICIÓN, que es la única que un
responsable Estudiante de la “Enseñanzas Espirituales” hace, se realiza en
estado de concentración, poniéndole el pensamiento y el sentimiento de la
Cualidad Divina que se demanda, como BENDICIÓN, a lo que se bendice. Las
Bendiciones no necesariamente tienen que ser largas y llenas de palabrería,
puede ser como lo hace el Señor Gautama, que Bendice realmente en un segundo
cerrando los ojos muy concentrado y transmite la bendición solo con la dulzura
de Su Presencia. Uno debe ser una bendición siempre. Concienciemos cuantas veces
no somos bendición y contestamos duro, no tenemos expresiones de amor para con
la gente sino de rechazo, cuando somos difíciles de tratar. Esto recarga nuestra
atmósfera personal y nuestro alrededor de obstáculos. Siempre debemos ser una
BENDICIÓN cuando aparecemos en un lugar, viene la gente a la casa, se llama por
teléfono, se escribe un mail, se redacta un artículo, se cocina, se hace
cualquier oficio, se le dirige la palabra a alguien o se habla por micrófono.
Háganse el propósito de ahora en delante de que todo lo que hagan, digan,
piensen o sientan lleve impresa una BENDICIÓN. Es lo mejor, y los Maestros nos
lo piden encarecidamente. Esto aliviana la atmósfera de la tierra y nos rodea de
un continente de facilidades, que nos ayuda a vivir mejor. Pruébenlo. No es
demagogia.