ÁGORA

Rubén Cedeño

 


 

Madrid, 9.10.2009

     Han estrenado la película “Ágora”, y creo que toda persona pensante, sensible, inteligente que la ve, queda profundamente impresionada, sobre todo por el mensaje tan maravilloso que le puede dar a la humanidad en cuanto al mundo del pensamiento, la inteligencia y la razón.
     La película es una superproducción como los filmes épicos de Hollywood, pero curiosamente, dirigida magistralmente por el español Alejandro Amenábar, quien acertadamente dice de su obra “Es una historia del pasado sobre lo que está pasando ahora; un espejo para que el público mire y observe desde la distancia del tiempo y del espacio, y descubra, sorprendentemente, que el mundo no ha cambiado tanto”. El film se presentó en Cannes como película fuera de concurso. Fue rodada en la isla de Malta, y el punto central de la trama es verdadero, con cierto rigor histórico en los acontecimientos, centrado en la figura de una gran mujer llamada Hypatia de Alejandría, magistralmente interpretada por la bella Rachel Weisz.

Rachel Weisz como Hypatia
     Los sucesos se ubican mil seiscientos años atrás, y escenifican las revueltas entre cristianos, judíos, creyentes de los Dioses e Hypatia, seguidora de la Inteligencia y la Razón. Todo esto tiene como escenario central la segunda Biblioteca de Alejandría, donde Hypatia trabajaba. Junto a ella está un joven esclavo llamado Davo, interpretado por el guapo actor inglés Max Minghella, que lucha entre el amor que le tiene a Hypatia y el hacerse cristiano. El otro personaje es Orestes, el Prefecto del Imperio Romano, actuado magistralmente por el actor de ascendencia latinoamericana Oscar Isaac, muy recordado por su papel como San José en la película “The Nativity Story”.
     El montaje, la trama, los diálogos, las escenografías, las actuaciones de la película consiguen que uno, como espectador, vea, sienta y se ubique sin esfuerzos dentro la Alejandría de hace mil seiscientos años, se emocione, sienta, goce y padezca las vicisitudes de alguien que trabajó por la Sabiduría.
Los escenarios de esta producción son tan realistas que dejan ver con patetismo el deterioro que supuestamente tenían los templos y edificios públicos para esa época, en contraposición con ciertas películas históricas de corte parecido donde todo parece haberse construido recientemente y haberse mantenido impecable que no cabe dentro de ninguna realidad en el mundo antiguo.


HYPATIA
     Hypatia es un ejemplo de ser humano, un prototipo de mujer de la Nueva Era ya que fue, para su época, una destacada científica, matemática, astrónoma y filósofa neoplatónica, símbolo de la Sabiduría no cristiana del momento. Su carácter singular de mujer inteligente entregada al pensamiento, la razón, la enseñanza de la filosofía y astronomía del clasicismo griego y romano, en el momento del auge del cristianismo como nueva religión romana, le dieron mucha fama y esta película la termina de consagrar. Es una de las feministas que reivindican la posición de la “mujer liberada”. Hypatia se educó en un ambiente académico y culto, apasionada por el descubrimiento de lo desconocido por la vía de la observación propia y la experimentación. Hypatia sabía mucho sobre las diferentes religiones del momento. Se documentó viajando a Atenas y a Roma, focos de cultura y adelanto para aquel momento a pesar de la decadencia que ya vivían. Era justa y sabia. Fue líder de la Escuela Neoplatónica de Alejandría; seguidora de Plotino, no apoyaba y cuestionaba el misticismo irracional, ciego, imitativo de los cristianos que ella observaba en Alejandría, y se centró en la lógica, la razón, la sensatez, el vivenciar las cosas. Trabajaba tenazmente por comunicar la Sabiduría del mundo griego y romano antiguo en contra de la insensatez, la falta de cultura, la ignorancia de ciertas hordas cristianas.

    Hypatia fue la primera mujer matemática de la historia de la humanidad, y dejó escrito libros sobre geometría, álgebra y astronomía. Ninguno de los libros de Hypatia, que se sepa públicamente, se han conservado hasta nuestros días. Aunque muchos libros de la Biblioteca de Alejandría fueron resguardados por el Maestro Serapis Bey en Luxor, y puede que entre ellos estén los Hypatia. Ella mejoró los primitivos astrolabios que simulaban el movimiento de los planetas, e inventó un hidrómetro.


HYPATIA  MAESTRA
     Hypatia sabía mucho sobre pedagogía, y educó a una elite de aristócratas entre cristianos y no cristianos de altos cargos políticos y religiosos; tuvo entre sus discípulos a un obispo y al Prefecto Imperial de Egipto. Su gran afán siempre fue “aprender y enseñar. Hypatia superó el pensamiento de muchos de los filósofos antiguos. Se vestía con toda dignidad con el manto de los filósofos, a la usanza de la antigua Grecia, y se abría paso por el foro de Alejandría como si fuera el Ágora de Atenas, explicando públicamente los escritos de los filósofos y sus propias conclusiones a todos los que la quisieran escuchar. La gente y los estudiantes recorrían grandes distancias desde todas partes del mundo conocido por ir a escucharla, atraídos por su belleza, sabiduría, fama, y la honestidad en sus planteamientos. Ella era el centro de su enseñanza, un ser del más puro Segundo Rayo Dorado del Saber.
     En la película, Hypatia aparece asociada a la Biblioteca de Alejandría, donde la hacen aparecer como maestra en una de las aulas, aunque no se trata de la Biblioteca original que desapareció en el siglo III, sino de su sucesora, asociada al Serapeum. De todas maneras, se sabe que el aula de instrucción de Hypatia era su propia casa. A Hypatia, sus estudiantes la saludan y tratan como “madre, hermana y profesora”.

Hypatia enseñando en el Ágora


CONDENACIÓN DE HYPATIA
     Teodosio I, el Grande, había convertido el cristianismo en religión oficial de Roma por medio del Edicto de Tesalónica en el año 380. Esto provocó conflictos entre cristianos y no cristianos. De alguna manera, muchos cristianos se sentían con el espíritu de venganza por los años pasados de persecución, tortura y crímenes. Para ese momento también existían diferentes interpretaciones del cristianismo que se declaraban como herejes unas contra otras. Los filósofos neoplatónicos, como Hypatia, fueron objeto de críticas y condenación por parte de estos cristianos resentidos. Hypatia nunca quiso convertirse al cristianismo a pesar de las sugerencias de Orestes, Prefecto Imperial y alumno suyo, quien, según la película, estaba enamorado de ella.
     El Patriarca de Alejandría era el copto Cirilo, quien tenía un inmenso poder que manipulaba por medio de los Libros Sagrados. Cirilo estaba apoyado por el Emperador de Roma para demoler los templos no cristianos de Alejandría, entre ellos el Serapeum donde funcionaba la sucesora de la “Gran Biblioteca de Alejandría”.


SERAPEUM
    En el Serapeum se adoraba un dios más o menos incierto llamado “Serapis”, casi sin historia ni genealogía, algo extraño en la mitología de la época. Dicen algunos investigadores, por dar alguna explicación de su origen, que era una versión antropomórfica del dios egipcio Apis, pero eso no tiene ninguna fundamentación.
      L
a verdad es que el Maestro Serapis Bey, muchos siglos antes de estos acontecimientos sucedidos en Alejandría, había llegado a Egipto con la Llama de la Ascensión y la había instaurado en Luxor. Con los años esto pasó a ser casi una leyenda, y Serapis Bey fue visto como un Dios de apariencia similar a Zeus. En Alejandría, los últimos residuos del antiguo sacerdocio egipcio conservaron su culto, y el lugar donde éste le era ofrecido se llamaba Serapeum. En la Nueva Era los Serapeum están nuevamente instalándose; son lugares de estudio e investigación personal de la naturaleza humana, para superar traumas, conflictos, problemas, por medio de la meditación en silencio, confrontándose cada quien y a solas con sus propias creaciones humanas imperfectas, sobre todo con sus peores enemigos personales y con todas aquellas personas con las que se está en desarmonía, conciliándose con ellas a través del trabajo interior. Esto no se hace con libros sagrados o no sagrados, teorías o apuntes de ningún tipo, condenando o separando, sino meditando en una pequeña habitación blanca donde se reflejan en la pared, como si fuera un espejo, lo que uno es y ha hecho en la encarnación.

Serapis Bey en el Serapeón
 La aparente cesta en la cabeza que porta la efigie de Serapis como Dios, representa la Suprema Inteligencia que, como una cesta o Cuerpo Causal, guarda la Sabiduría acumulada del pasado, con la que se debe afrontar la vida vivenciando las Enseñanzas Espirituales.
    Todos los seguidores de escritos, gurús y sacerdotes manipuladores se fastidian y encolerizan con los que siguen el sendero por sus propias energías.


MANIPULACIÓN POR MEDIO DE LA RELIGIÓN
    Había como unos 500 monjes que protegían al Patriarca de Alejandría. Un día, al ver al Prefecto Orestes, estos monjes se abalanzaron sobre él acusándolo de adorador de ídolos e insultándolo; uno de los monjes, llamado Amonio, lo hirió de una pedrada en la frente y fue detenido, torturado y muerto. El Patriarca Cirilo enterró el cadáver de su seguidor declarándolo santo y mártir. Esto trajo la ruptura entre el Patriarca y Orestes. Se corrió el rumor entre los cristianos de Alejandría que la causante de esta discordia entre Cirilo y Orestes era su maestra y consejera, Hypatia.
     Un día de cuaresma, cuando Hypatia iba a dar clases, cayó en manos de una horda fanática de cristianos seguidores del Patriarca Cirilo, movidos dentro de la hostilidad cristiana que existía hacia las creencias no cristianas y las luchas políticas entre diferentes bandos que había entre el Patriarcado de Alejandría y el poder imperial, representado en Egipto por el Prefecto Orestes, ex alumno de Hypatia, a quien la película hace ver con cierta atracción a nivel sentimental hacia su maestra. El film destaca y parece que está fundamentado en la tradición que ha acusado al Patriarca Cirilo de Alejandría de ser indirectamente el responsable de la muerte de Hypatia.
 Hypatia tendría aproximadamente unos sesenta años cuando un día la arrojaron del carruaje donde iba, rompieron sus vestidos, la golpearon y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar al Cesáreo, arrancándole la carne de los huesos. Sus restos fueron masacrados, pero su obra no fue destruida ni su nombre olvidado.

     Hypatia fue condenada, llamada bruja, prostituta, y asesinada por fanáticos cristianos, sin que ella hubiera hecho nada; una gran injusticia y crimen realizado por seres que supuestamente seguían al Maestro Jesús, la encarnación del Amor. ¿Cómo en el nombre de Dios, Jesús o un Maestro de Sabiduría se puede condenar, odiar, separar y hasta dar muerte a alguien? ¿No se dan cuenta de que sus actos contradicen sus creencias? Al igual que hace años en Alejandría, esto sigue sucediendo en la sociedad actual, y esta película debe verse para concienciar el hecho y no caer en esto.
En la película suavizan la crueldad de la masacre realizada con Hypatia y hacen ver que cuando ella es apresada por la horda de fanáticos, su joven ex esclavo Davo, convertido al cristianismo, sabiendo el cruel destino que le espera a su ama y maestra, le contiene la respiración hasta dejarla sin vida, para que no sienta el escarnio mortal que viene a su encuentro.
 Hypatia fue asesinada cruelmente por el solo hecho de pensar y no llevarse por el fanatismo de creer y repetir a ciegas lo que decían los libros sagrados. De igual forma, hoy en día condenan a personas como siniestras o por haber perdido el alma, porque piensan por sí mismas, exponen y escriben sus propios razonamientos sobre Dios y las Enseñanzas de los Maestros. Los que no son capaces de concebir ideas no soportan que otros las tengan, y como por el camino de la razón no pueden ir, se valen de sus creencias para condenar al que piensa por sí mismo y no repite lo que los libros dicen.