El Partenón. Acrópolis de Atenas. Grecia

 

26.9.2009
A
penas estábamos llegando a la puerta de la Acrópolis y no había dicho ni la primera sílaba, cuando los guías turísticos griegos se enteraron que estaba grabando para nuestra cámara. Nos saltaron encima gritando como tres de ellos y se guindaron a pelear con la guía que estábamos pagando, para que con su carnet y permiso pudiéramos hacer nuestras alocuciones. Ella se enganchó en la pelea y allí parecía que se dañaba todo. Se nos subió la adrenalina a todos. Debido a las mafias de guías turísticos griegos existentes en la Acrópolis de Atenas, siempre se nos ha dificultado filmar y hablarles a los estudiantes allí. En diferentes visitas, nos hemos valido de diversas mañas para lograr esto y hemos tenido resultados a medias. Una de las pocas filmaciones que teníamos, incluso que llegó a editarse, pero no a publicarse, la hizo un estudiante que desencarnó y se llevó dicho trabajo al mas allá. A los guías de la Acrópolis nos les gusta que nadie explique ni diga nada que no sean ellos. Valla dictadura y autoritarismo, que no haya libertad de expresión en el lugar que nació la democracia. Y hay que ver toda la reverencia, e inspiración que siento de decir miles de cosas cada vez que subo aquí y tantas imposibilidades que siempre frustran el hecho. Que bueno que la Comunidad Europea está interviniendo en este hecho para sanearlo.
Muy frustrados proseguimos el recorrido sin grabar. La guía escuchaba todo lo que decía y parece que se cansó de nosotros muy pronto, y a mitad de la Acrópolis dijo que allí terminaba su visita con su explicaciones que solo eran fechas y referencias históricas que nos interesaron mucho, pero nos cortaban toda la inspiración. Dimos gracias a Dios que se iba. Ya para ese momento habíamos descubierto la forma de seguir grabando con las alocuciones sin que nadie se diera cuenta. Fue una delicia. Dijimos lo que quisimos.
Parado grabando en un promontorio de piedras frente a la entrada este del Partenón, explicaba la autoría de este templo por Fidias como encarnación de Serapis Bey y cómo estaban allí volcadas las virtudes del Rayo Blanco y me fui en explicaciones del Cuarto Rayo. Había mucha gente de cantidad de países en toda la Acrópolis, se escuchaba hablar mezclas de infinidad de idiomas y casi ninguno hablaba castellano. De repente una mujer muy elegante, se veía de mucha clase y estaba sentada en el piso contemplando la belleza del lugar. Lo que menos me imaginé es que me estaba escuchando hablar del Rayo Blanco. Esta mujer se voltea y me dice en perfecto castellano con acento porteño y tono imperante e interrogativo ¿Che, por que hablás tanto del Rayo Blanco, acaso Pallas Atenea no es del Rayo Verde? Nos quedamos fritos. Terminamos nuestra grabación y bajamos de la Acrópolis.

Rubén Cedeño en el Partenón
La Acrópolis siempre fue un Campo de Fuerza Natural impactante, era un promontorio de piedras muy poderoso, donde Pallas Atenea y el Señor Neptuno se disputaron la supremacía y el patronato de la ciudad de Atenas que no tenía nombre. Entonces, vino Neptuno y clavó su tridente en un lugar dentro del Erecteíon. Todavía se pueden ver los rasguños de su tridente hecho en la roca. Pero esto no fue tan convincente y el pueblo no se sintió tan a gusto como cuando vino Pallas Atenea y plantó el primer Olivo sobre la tierra y el lugar también existe, está sembrado allí un olivo, que por supuesto no es el original. El actual olivo fue resembrado por la Reina Sofía de España, ya que ella es una princesa griega. Pallas Atenea fue la que trajo el olivo al Planeta Tierra y por eso el aceite de oliva y las aceitunas son fruto directo de Pallas Atenea.
Triunfó Pallas Atenea sobre el Señor Neptuno, esto quiere decir que reinó la Verdad sobre las emociones. Atenea se peleó con las emociones porque es la Verdad que es objetiva y absoluta y se opone y le gana a las emociones que son subjetivas. Las emociones están representadas por el Señor Neptuno. El Señor Neptuno después de la pérdida de Atenas se fue al Canal de Corinto y se estableció allí para siempre. Para poder concebir la “Verdad” no se puede tener emociones, ser emocional, porque la “Verdad” es lo incuestionablemente razonable, lógico, sensato de sentido común.
Muchos siglos después de la contienda la montaña de la Acrópolis fue amurallada y vivieron sus primeros habitantes, pero luego los griegos se dieron cuenta que este era un lugar Sagrado, definieron el concepto de “Acrópolis”, que es una especie de ciudad mística amurallada con una única finalidad religiosa, la de honrar y darle culto a sus Dioses. Por esto los griegos buscaban siempre habitar en ciudades que tuvieran en el centro un promontorio o un alto para dedicárselo a los Dioses.
La roca de la Acrópolis de Atenas es como la Verdad, una roca firme donde reside Pallas Atenea, Diosa de la Sabiduría y de la Verdad. Ésta es la roca de las edades, de la Verdad, la roca en la cual todos nos tenemos que anclar para poder transitar el sendero. Como lo dice el himno cristiano “Roca de las edades” “Rock of eages, bless to me” que quiere decir Roca de las Edades bendíceme. Y por eso es importante ascender a la Acrópolis, ya que como es arriba es abajo, subir hasta allá es montarse en la roca firme de la Verdad.
El ombligo de la Sabiduría está aquí porque lo máximo es la Verdad y por eso era el corazón del mundo antiguo.
De la acrópolis nos fuimos al Areópago donde San Pablo habló e hicimos una emulación del hecho dando la clase del Cristo. De allí bajamos al Agora y emulamos a los sofistas, pero dando explicaciones a ciertos temas relacionados con los sofistas y nuestras actividades Metafísicas. Así concluimos nuestro recorrido en la biblioteca construida por Adriano. Nunca antes pudimos realizar tan buen trabajo en la Acrópolis de Atenas y solo con la finalidad que nuestros estudiantes puedan tener una información “in situ” del lugar donde se encuentra el Retiro Etérico de la Verdad de Pallas Atenea.
 



Fernando Candiotto, Rubén Cedeño y Sebastián Wernicke