OCEANSIDE-MAX HEINDEL


PARTE I
MOUNT ECCLESIA

Ruben Cedeño
Anaheim 28.10.2008

En esos días de 1975 que pase en Oceanside, todas las tardes a las 6 PM, me alistaba para asistir al Templo de Mount Ecclesia, edificación de un profuso blanco brillante, que esta sobre una colina, que termina con la planta del terreno en forma triangular. Desde allí podía observar la pacifica costa californiana de suaves olas, el hermoso valle de San Luis y a lo lejos Monte Palomar, donde se encuentra el telescopio más potente del mundo. Max Heindel decía, que éste era uno de los lugares del mundo, en que la región etérica estaba más cerca del plano físico. Este Templo fue diseñado por el Maestro Saint Germain, con la forma y radiación del que tiene etericamente en Alemania donde Max Heindel estudio Sus Enseñanzas. Simbólicamente hay tres escalones que ascender. En una puerta del Templo esta tallado en madera el signo de Acuario y del otro el de Leo, que es el signo complemento de Acuario. En la fachada, un frontón contiene su tímpano el relieve del “Ojo Avizor de Dios”, el Elohim Vista. La planta es de doce lados coincidiendo con cada una de las constelaciones, y hay asientos donde cada estudiante se ubica de acuerdo a su signo zodiacal y un hermoso e imponente altar.

Vista aérea de Mount Ecclesia

Arco de Entrada

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........Templo de Mount Ecclesia

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Interior del Templo

Es curioso que el templo en lo externo, no se ve muy grande, y en su interior es inmensisimamente extenso, algo de cambio de dimensión sucede en ese lugar. Todo por dentro es blanco con una imponente y notoria radiación dorada de la sabiduría que refulge en el ambiente. Para entrar, se le tiene que dar al guardián una clave, llamada “La Palabra de Pase”, el que no la tiene no pasa. Así es la admisión en muchos de los Retiros Etérico de la Jerarquía Espiritual de Shamballa. La vibración en el interior del Templo es tan excelsa que se cuida en extremo, ya que los Maestros Ascendidos se asoman allí, como una “Panacea de Luz”, para depositar bendiciones para el género humano. Es un sitio de contacto del Maestro Saint Germain con la Tierra. Nunca se pueden tomar fotos, ni accede el que no es miembro juramentado de años. Toda la parte de atrás del Templo, esta sembrada de flores. No se permite hablar en metros a la redonda.

SUCESO INSOLITO

Después de mis años de entrenamiento en Oceanside, en el transcurso de los años seguí viniendo aquí y a los exteriores del templo de Mount Ecclesia trayendo a los estudiantes que Dios me ha encomendado instruir. Tantos decretos realizados, han conseguido que por toda esta zona, hasta “Baja California” surjan estudiantes y grupos de Metafisica. Cada vez al venir a dar conferencias durante años, a este sagrado y apacible lugar me trae un estudiante a saludar al Maestro en el exterior del Templo, que siempre esta cerrado y este estudiante comenzó a quejarse de este hecho. Conociendo las reglas para su ingreso, sabia que no lo iba a conseguir por medios normales, a menos que se hiciera miembro y esto le iba a tardar años. Un día que este estudiante necesitaba alquilar una casa para que funcionara la “Escuela de Metafisica” y no la conseguía, se acordó del Maestro y se vino aquí y en tono de respeto, pero casi de reclamo, le dijo: “Tu aquí tienes un Templo cerrado y yo lo que deseo es que tu me precipites un Templo Abierto para darle tus Enseñanzas a todo el mundo, precipítamelo”. A pocas horas, ese mismo día, el Maestro hizo aparecer el local para la Escuela y le dieron por nombre “La Casa Violeta”. Cinco meses después viniendo por aquí con el mismo estudiante, y habiéndome quedado profundamente dormido en el auto, el sin decirme nada me trajo otra vez a Oceanside. Al despertarme y verme dentro de uno de mis lugares preferidos y sabiendo de lo sucedido, me pare frente al Templo y le decrete al Maestro en voz alta: “Yo Soy la “Puerta Abierta” que ningún hombre puede cerrar. Decreto que estas puertas se abran ya. Estamos en la Nueva Era donde todo lo encerrado y oculto se abre. No acepto ninguna prohibición ni amenaza para la expansión de Tu enseñanza”. Me fui a la “Casa de Curación” y nos informaron que se estaban cumpliendo 97 años que Max Heindel había adquirido y consagrado estos terrenos al Maestro y la expansión de la Enseñanza. Fuimos invitados a almorzar y el Secretario General se nos sentó al lado en una amigable conversación donde el estudiante lo puso en cuenta de qué hacíamos en la Metafisica. Después fuimos a la Cruz en medio de un jardín en forma de estrella de cinco puntas donde están depositadas las cenizas de Max Heindel y donde se fundo el lugar. Allí se leyó lo mismo que había dicho Max Heindel en ese entonces. De ese sitio andando por el “Camino de la Meditación”, el mismo Secretario General nos abrió con sus manos el Templo de Mount Ecclesia, si, ese mismo templo, que no se lo abren a nadie, el de las puertas cerradas. Creo que por haber sido miembro de allí y haber entrado infinidad de veces lo podía volver a hacer, pero el estudiante que me acompañaba no. Para nuestro asombro nos dejaron fotografiar, filmar y meditar en su interior tanto tiempo como fue necesario. Ahora vi el Templo mas bello y radiante que antes. Lo grande es que los estudiantes de Metafisica disponen de este documental. Luego, sin salir del asombro fuimos a ver un pequeño museo que nunca enseñan, donde esta la maquina de escribir de Max Heindel, sus anteojos, su escritorio y tantas cosas mas cargadas de sus electrones. Los decretos funcionan. El Maestro se conmovió y abrió las puertas.

Rubén Cedeño frente a la Cruz de Max Heindel, en Oceanside.

 


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