Mi Vipassana en California
Por Sebastián Wernicke
Los Ángeles, 25-11-08
North Fork, California, USA
LlegadaEl miércoles 12 de noviembre, por la mañana, preparé con mucha ilusión mi maleta para retirarme del mundo por 12 días. Ya Rubén Cedeño y algunos otros metafísicos habían hecho la Meditación Vipassana, término pali que significa ‘introspección que purifica la mente’, y que en castellano se pronuncia Vipáshana. Así que con sus recomendaciones, y sin demasiados detalles de lo que me esperaba, emprendí el viaje de 5 horas desde Los Ángeles hacia North Fork, California, al sur del Parque Nacional Yosemite, lugar magnético de la tierra, como lo explica el Maestro Saint Germain en el Sagrado Libro del Yo Soy.
La inscripción fue por Internet, con detallados requisitos y advertencias sobre la firme determinación que uno debe tener para aguantar la disciplina, el orden y los votos durante 10 días.
A medida que uno se acerca a North Fork, los campos desérticos que se pierden en el horizonte, comienzan a transformarse en suaves desniveles con arbustos y pequeños árboles, que luego van creciendo en tamaño y color, y sin uno darse cuenta se va adentrando en un bosque montañoso que ya comienza a develar su magia. Atravesando North Fork, un pequeño pueblo de unas pocas cuadras, siguiendo por la calle 225 hasta el número 58503, se llega al centro de Meditación Vipassana de California “Dhamma Mahavana”.
Dhamma Mahavana – Centro de Vipassana de California
Una persona estaba en el estacionamiento recibiendo a los estudiantes, y ordenadamente estacioné el auto donde él me indicó. Luego me dirigí a la oficina de registración, donde nuevamente tuve que completar una extensa hoja de preguntas con una breve descripción autobiográfica, manifestado por segunda vez mi determinación de quedarme a completar el curso hasta el final. Me indicaron donde estaba mi habitación y allí me dirigí de inmediato con mi equipaje.
OrganizaciónSalvo alguna excepción, nadie puede elegir nada, ni su cama, ni su habitación, ni el baño que va a usar o el sitio para meditar. Ya uno siente el peso de la renuncia, al ponerse obedientemente a la orden de los organizadores, que luego uno se entera son también estudiantes como uno, ya que toda la organización se sostiene con el trabajo voluntario y no remunerado de estudiantes que ya han hecho el curso previamente. Estamos hablando de una organización mundial, con centros en decenas de ciudades, que no tiene dueño. S.N. Goenka es el maestro y el impulsor de todos los centros, pero ninguno está a su nombre y todos se sostienen por directorios integrados por los estudiantes que se eligen anualmente.
El centro tiene áreas delimitadas para hombres y mujeres, que en ningún momento tienen contacto durante el curso. Me tocó quedarme en la cabaña más vieja de las tres que hay para hombres, compartiendo la habitación con otra persona, en una casa con cuatro habitaciones y un solo baño para los 10 huéspedes.
Cabaña para 10 personas
Preceptos de MoralidadA las 5 pm tuvimos una reunión introductoria, donde por tercera vez nos dijeron: “Esta es su última oportunidad de irse, si no creen estar en condiciones de completar el curso”. Entonces tuvimos que hacer los votos de cumplir estrictamente los 5 preceptos de moralidad, o Sila, por la duración completa del curso:
1- No matar (desde una hormiga a no comer carne)
2- No mentir (y por las dudas, NO HABLAR, haciendo voto de Noble Silencio)
3- No robar (ni tomar lo que no es dado)
4- No hacer uso ilícito del sexo (ni lícito ni cuestionable ni nada)
5- No usar intoxicantes (remedios, drogas, alcohol, tabaco)
A partir de ese momento nos convertimos en monjes renunciantes, silentes, célibes y obedientes por los próximos 10 días.
Comidas
Comedor para HombresMi primera alegría fue la cena tipo buffet completamente vegetariana. De haber sabido que iba a ser mi última cena hasta el final del curso, no me habría alegrado tanto. Todos los días desayunábamos a las 6:30, almorzábamos a las 11 y teníamos una pequeña merienda a las 5 de la tarde, para no volver a probar alimento hasta las 6:30 del día siguiente. Los desayunos consistían de frutas, avena cocida, cereales, ciruelas pasas, caldo de verduras con arroz, pan integral con mermeladas y dulces, leche, te y cafés, todo dispuesto en una mesa buffet de la que cada quién se servía libremente. De la misma forma eran los almuerzos de las 11, que generalmente, y variando el menú todos los días, ofrecían: arroz integral, brócoli o coliflor hervidos, guisados de legumbres y verduras, a veces pastas, tacos, preparados de soja, pan integral y una mesa de verduras crudas para ensalada. La merienda de las 5 era de frutas y bebida caliente en libre cantidad. El próximo alimento no llegaría hasta las 6:30 de la mañana siguiente.
Comedor para MujeresLa verdad es que todos los días sentía algo de hambre cerca de las 8 de la noche, y otra vez como a las 5 de la mañana, pero sólo era por un momento, y luego el hambre desaparecía y ya no era una molestia. Más adelante en el curso, comprendería que esto era parte de la práctica, que no sólo se meditaba mejor y se dormía mejor sin cenar, sino que el hambre en sí era parte de lo que uno tenía que sentir y aprender a manejar.
Actividades
Éste era el esquema diario de actividades:
4:00 am.............. Levantarse
4:30 a 6:30 am... Meditación en el Hall o en la habitación
6:30 a 8 am........ Desayuno y receso de descanso
8 a 9 am............. Meditación Grupal en el Hall
9 a 11 am........... Meditación en el Hall o en la habitación
11 am a 1 pm..... Almuerzo y entrevistas con el instructor
1 a 2:30 pm........ Meditación en el Hall o en la habitación
2:30 a 3:30 pm... Meditación Grupal en el Hall
3:30 a 5 pm........ Meditación en el Hall o en la habitación
5 a 6 pm............. Merienda y receso de descanso
6 a 7 pm............. Meditación Grupal en el Hall
7 a 8:15 pm........ Discurso en Video (inglés) por S.N.Goenka
8:15 a 9 pm........ Meditación Grupal en el Hall
9:00 pm ..............Retiro a las habitaciones
Instructores
Esa misma noche tuvimos nuestra primera meditación en el Hall de Meditación o Dhamma Hall. Allí conocimos a los Instructores Asistentes, un hombre para los hombres y una mujer para las mujeres, quienes estuvieron a cargo del curso y de acompañar nuestro proceso interno con sus valiosos consejos. Al presentarse, nos aclararon que sólo son asistentes, ya que el Instructor es verdaderamente S.N. Goenka, quien dirige el curso de principio a fin mediante grabaciones de audio y discursos en video. Comenzó entonces nuestra instrucción práctica, realizando el primer ejercicio de concentración en la respiración que duró una hora. Después nos fuimos a dormir.
Dhamma HallDiscursos
Cada noche finalizaba con un delicioso discurso de Goenka, que indefectiblemente nos daba entusiasmo, confianza en la técnica, y todo el esfuerzo cobraba un renovado sentido. Podíamos verlo y oírlo en su perfecto inglés con acento hindú, y también tenían disponibles los discursos en otros idiomas pero sólo en audio. Con toda naturalidad cantaba en pali los versos del Dhamma, que enseguida traducía al inglés con palabras tan sencillas y claras que un niño podía comprenderlas.
En estos discursos diarios, Goenka fue detallando los pormenores de la parte técnica de los ejercicios, junto con una deliciosa explicación de la enseñanza del Señor Gautama, en las palabras más sencillas, sabias y directas que jamás se han oído sobre esta enseñanza, como si uno estuviera a los pies del Señor Gautama recibiendo de Él mismo la línea discipular.
Aquí es donde tuve mi primera y mayor sorpresa. Yo venía preparado a hacer una meditación de la que tenía excelentes recomendaciones, pero jamás en la vida me hubiera imaginado que lo que realmente venía a recibir era el legado completo de la enseñanza más grande que Maestro alguno haya dado jamás a la humanidad, el Buddha Dhamma, o la enseñanza del Buddha, dada hace 2600 años por el Señor Gautama cuando llegó a ser el Buddha de la Tierra.
Como si estuviéramos en el mismo Parque de las Gacelas donde el Señor Gautama daba sus sermones en la India, cada amanecer y cada atardecer, a la hora de los venados, podíamos encontrar pastando mansamente, o dando brincos en los altos pastizales, a los ciervos que allí vivían, en un bosque con árboles bajos de corteza roja, similares a los arrayanes del bosque de Bambi. Todos los días teníamos que atravesar ese bosque encantado para ir de la cabaña al comedor.
Ciervo en su Hábitat Natural
Cuatro Nobles Verdades
El Dhamma del Señor Gautama está contenido en las Cuatro Nobles Verdades:
1) Dukkha: Sufrimiento, dolor, miseria, vacío, imperfección, impermanencia, insustancialidad. Son las condiciones de la existencia humana, donde mente y materia se unen. En la enfermedad, en la vejez y en la muerte, como en tantos otros aspectos de la vida humana, se ve claramente que el ser humano es miserable, sufre, y nadie escapa a estas condiciones. Incluso la felicidad y el gozo son impermanentes y sujetos a cambio, y cuando dejan de ser, otra vez hay miseria.
2) Samudaya: La causa del sufrimiento es la Sed, el deseo, la codicia, la pasión, la aversión, el odio.
3) Nirodha: La cesación del sufrimiento, o Nibbana, se logra arrancando la raíz del mismo: el deseo. Es la extinción de la sed.
4) Magga: El Camino del Medio, fuera de la búsqueda de la felicidad a través de los dos extremos: los placeres sensoriales o la auto mortificación, es el que lleva a la cesación del sufrimiento. También conocido como el Noble Óctuple Sendero.
Noble Óctuple SenderoLa Meditación Vipassana es la vivencia práctica del Noble Óctuple Sendero del Señor Gautama. Al empezar el curso, se comienza a vivir la vida de moralidad, o Sila, que contiene tres de los ocho aspectos del sendero:
1) Recta Acción: No robar, no matar, no hacer uso ilícito del sexo y no usar intoxicantes.
2) Recta Palabra: No mentir. De hecho, Noble Silencio.
3) Rectos Medios de Vida: por 10 días seríamos monjes renunciantes y devotos.
Los primeros tres días, se practica Samadhi (control de la mente), a través de la Meditación Anapana, que incorpora otros tres aspectos más:
4) Recto Esfuerzo: férrea voluntad en la práctica misma de la meditación, como en todas las actividades del día.
5) Recta Concentración: solamente en la respiración.
6) Recta Observación: de las primeras sensaciones en el área de la nariz, no con los ojos, sino con el órgano de percepción de la mente. Ver ‘lo que es’.
A partir del cuarto día, se practica Pañña (Sabiduría) a través de la Meditación Vipassana, que incorpora los últimos dos aspectos:
7) Recta Comprensión: conocimiento directo de ‘lo que es’, no a nivel teórico o intelectual, sino a nivel vivencial, en el propio cuerpo-mente.
8) Recto Pensamiento: en la purificación de la mente de todos los Sankharas o condicionamientos, logrando una mente cristalina.El décimo día se incorpora la última Técnica de Meditación Metta, que consiste en enviar pensamientos de amor y buena voluntad a todos los seres vivientes, otro aspecto del Recto Pensamiento.
Meditación Anapana
Durante todo el primer día estuvimos practicando la misma meditación llamada Anapana, o conciencia de la respiración (awareness of respiration). Al principio cuesta mucho concentrar la mente en la respiración, y a cada rato la mente se iba a volar por los vastos cielos de la divagación y los recuerdos, sin rumbo fijo, hasta que uno se descubría a sí mismo perdido en la inmensidad del pensamiento errático, y pacientemente, con una sonrisa, tomaba las riendas de la briosa mente para llevarla con dulzura, pero inflexible firmeza, a la pequeña área de los orificios nasales, centrada en percibir el paso del aire hacia adentro y hacia fuera, una y mil veces, sintiendo el contacto del aire con el interior de la nariz y el labio superior. La mente, acostumbrada a correr libre por los campos de la agitación diaria, se veía ahora provista de riendas y bozal, intentado desesperadamente, con violentos saltos y corcoveos, deshacerse de su jinete.
Así seguimos el segundo día, el tercero y hasta la mitad del cuarto, siempre con algún nuevo aspecto en la instrucción guiada por la voz de Goenka, que fue llevando a la mente a hacerse más y más obediente, tranquila, sensible, más y más precisa, fina, enfocada y silente.
Meditación Vipassana
El cuarto día comenzamos a practicar de lleno la Meditación Vipassana. Para entonces, la reducida área del triángulo que forman la nariz con el labio superior, ya presentaba variadas sensaciones, como hormigueo, picazón, presión, frío, calor, etc., que fueron haciéndose perceptibles por la mente ya ejercitada, enfocada y sensible.
La Meditación Vipassana consiste en ir llevando la atención por todo el cuerpo, parte por parte, afinando a la mente cada vez más, para comenzar a percibir las sensaciones de cada célula del cuerpo. De esta forma, a medida que uno va descendiendo en las sensaciones más y más sutiles del cuerpo, se va llegando al mismo tiempo a las capas más y más profundas de la mente, llamada inconciente, que contiene toda la acumulación negativa del pasado, y que al poder penetrar hasta allí, toda esta negatividad comienza a salir a la superficie para ser purificada.
Ya era difícil mantener la concentración, pero esto era agregar un nivel de dificultad mucho mayor, y aquí es donde muchos salen corriendo del curso. En nuestro caso, sólo uno lo abandonó. Toda esa negatividad que uno tiene, al practicar Vipassana, aflora como picazón, molestias, dolor intenso y toda serie de sensaciones indeseables y tortuosas en todo el cuerpo, y uno tiene que hacer dos cosas constantemente: Ser Conciente (Be Aware) y Ser Ecuánime.
Conciencia
¿De qué hay que ser conciente? De dos cosas: de la sensación física en sí, como el dolor, y del hecho que toda sensación, por débil o fuerte que sea, por agradable o desagradable, tiene la misma cualidad: viene y se va, aparece y desaparece, crece, se intensifica y luego decrece y desaparece. Esto se llama Anicca (se pronuncia Aniccha), cambio, impermanencia.
Ecuanimidad
¿Y qué es ser Ecuánime? No reaccionar. Ver y aceptar ‘lo que es’, y no ‘lo que quisiera que fuera’, ‘lo que debiera ser’, ‘lo que fue’ o ‘lo que será’. Si hay dolor, no sentir aversión, no querer que se acabe, no odiarlo, no resistirlo, sencillamente, sentirlo y permanecer en calma, tranquilo, CONCIENTE (Aware), sabiendo que ‘Esto también pasará’, que ‘todo cambia, todo pasa, todo es Anicca. Si hay placer, no querer que continúe, que se repita, porque entonces comienza el deseo (craving).
Esta es la mayor dificultad, porque al meditar, si hay sensaciones placenteras, entonces uno quiere seguir teniéndolas, y en la próxima meditación ya se sienta esperando tener las mismas sensaciones placenteras, deseándolas, y cuando éstas no aparecen, y en cambio aparece el dolor o sensaciones desagradables, entonces uno sufre, es miserable. Y al haber dolor, uno siente: “¡cuándo se acabará!, ¡no lo aguanto más! ¡que suene la campana!”, y así uno sufre, es miserable. El sufrimiento, que de por sí causa el dolor físico, se potencia geométricamente por el sufrimiento psicológico de la aversión o el deseo.
Cinco Enemigos
Así, aparecen la Aversión y el Deseo como los dos primeros de los cinco enemigos que debemos enfrentar. Estos cinco enemigos intentarán por todos los medios que uno deje de meditar o se ponga inquieto y se mueva constantemente durante la meditación, perdiendo toda efectividad.
El tercer enemigo: el cansancio. Éste arremete en cualquier momento de la meditación, invitando a la irresistible tentación de quedarse dormido, con lo cual uno pierde la meditación, que en sí misma consiste en “Estar Conciente” (be Aware).
El cuarto enemigo: la hiperactividad, que siempre encuentra algo más importante para hacer antes que meditar. Este enemigo estuvo bastante controlado dentro de la ajustada agenda de actividades en el curso, pero es quizás el mayor de los enemigos que nos espera en la puerta de salida del retiro, al regresar a las actividades mundanas, donde nos resulta extremadamente difícil sentarnos a meditar dos horas por día. Sí, una por la mañana y otra por la tarde. Eso es lo que nos piden al final del curso que nos comprometamos a mantener para no perder la efectividad de la técnica y avanzar en el sendero.
El quinto enemigo: la duda. Duda en el instructor o duda en la enseñanza. ¿Y qué hago yo aquí perdiendo el tiempo, viéndome la nariz? ¿Y si esto no sirve? ¿Y quién es este instructor que ni siquiera parece iluminado? Así uno debe vencer a este enemigo con entregada devoción y fe al instructor y a la técnica. Es la única forma de que funcione.
Así fueron pasando los días, y tuve que enfrentar y vencer al cansancio, cumpliendo con tenacidad las largas horas de meditación; a la tentación de ocupar el tiempo con actividades intrascendentes, y no perder así valiosos minutos del trabajo más duro y difícil, que era meditar y meditar todo el día; al deseo de tener sensaciones placenteras, que no aparecieron en ningún momento; y al peor de todos mis enemigos: la aversión al dolor. Sabiendo de las experiencias de otros metafísicos que habían hecho Vipassana, me habían alertado sobre las dudas de seguir, las ganas de abandonar, cosas que jamás pasaron por mi mente. La duda fue el gran enemigo ausente en mi experiencia, ya que nunca dudé de lo que estaba haciendo, de la técnica ni de los instructores. Jamás se me presentó la idea de abandonar o dudar.
DolorPero el dolor… ¡Qué dolor!!! Nadie me había alertado sobre el dolor que se apoderaría de mis piernas y espalda principalmente, a niveles casi insoportables. Por momentos perdía la sensación diferenciada de las partes del cuerpo, y me sentía una bolsa de dolor, donde no podía percibir ninguna otra sensación más que dolor en todo el cuerpo.
En esos momentos, para no reaccionar y mantenerme ecuánime, pensaba en Jesús y sentía que por dolorosas que pudieran ser para mí esas sensaciones físicas, no representarían ni una mínima proporción de lo que él padeció. Y pensaba que más tenía que haber sufrido María, viendo a su hijo agonizando en una cruz, incapaz de mitigar su dolor, y teniendo que sostener su ecuanimidad por tres horas. Me acordaba de Krishnamurti y su ‘proceso’, que le causaba dolores tan fuertes que se desmayaba, dolores que padeció durante toda su vida. Me acordaba del Padre Pío y los dolores de los estigmas que soportó pacientemente durante cincuenta años. También pensaba en Conny Méndez y su ‘Quema’, que fue tan dolorosa que lo poco que había escrito sobre ese período de dos años de purificación, lo quemó en el patio de su casa. Me acordé de todos los santos que padecieron tanto dolor.También me acordé de todos los padecimientos que tuve a lo largo de mi vida, todas las enfermedades y todo el dolor físico que tuve que soportar, y por primera vez en mi vida, le encontré un sentido al dolor. Por primera vez entendí, vivenciándolo en mi propio cuerpo, que yo era la única causa de ese dolor, que todas mis creaciones destructivas del pasado estaban aflorando a través de ese dolor para ser purificadas y erradicadas para siempre.
SankharasCuando uno va al dentista y padece dolor en el tratamiento, ese dolor genera una reacción inconciente en la mente: “Este dolor no es bueno, no lo quiero, el dentista me hace doler, no quiero al dentista, no quiero volver al dentista”. Cada vez que algo desagradable sucede, la mente inconciente y condicionada reacciona automáticamente con aversión, calificando la energía destructivamente, y esa energía queda depositada en la misma mente como materia mental contaminada o mal calificada, fortaleciendo el condicionamiento mental, y que operará en la mente como una futura causa negativa inconciente, que también conocemos como karma negativo. A esta formación mental se la llama Sankhara. La próxima vez que tengamos que ir al dentista, seremos muy miserables, incluso mucho antes de llegar al consultorio.
Vemos a alguien que nos gusta, y la mente inconciente y condicionada reacciona automáticamente teniendo sed de esa persona, pasión, deseo. A esto lo llamamos amor, y la sustancia electrónica, que llegó a nosotros pura e incalificada, es calificada con ese deseo y se almacena en la mente como otro condicionamiento. Si esa persona no nos quiere, somos miserables producto de nuestro deseo. Si la persona nos quiere y hasta vivimos toda una vida de felicidad, en última instancia sobreviene la enfermedad, la vejez y la muerte, y al perder al amor de nuestra vida, nuevamente somos miserables y sufrimos terriblemente.
Cada vez que algo agradable sucede, la mente inconciente y condicionada reacciona automáticamente con deseo y se apega a lo que nos hizo sentir bien, generando otro Sankhara o condicionamiento mental que operará en el futuro causándonos sufrimiento. Cuando la fuente de nuestro placer y bienestar no esté disponible, seremos muy miserables.
Operación de la Mente
Ser Conciente de las sensaciones en todo el cuerpo, ser Conciente del cambio permanente en estas sensaciones, permanecer ecuánime, sin reaccionar. Esto es Vipassana.
¿Cómo funciona entonces esta meditación? ¿Cuáles son sus beneficios? ¿Qué es lo que sucede cuando uno realiza esta práctica?
Lo primero que uno aprende trabajando dentro del marco del propio cuerpo, a través de una vivencia directa y real, con las sensaciones del cuerpo, es a no reaccionar y de esa manera dejar de generar nuevos Sankharas, ya sea de deseo (craving) o aversión. De esta forma se comienza a des-condicionar la mente y se deja de generar karma negativo.
Lo segundo que sucede, es que a medida que la mente se vuelve más fina, más perceptiva y penetrante, los viejos Sankharas que se encuentran enterrados en la profundidad de las capas más sutiles y recónditas de la mente, comienzan a salir a la superficie para ser erradicadas y disueltas para siempre.
En la Meditación Vipassana, cuando un viejo Sankhara de deseo llega a la superficie de la mente, en algún punto del cuerpo físico se genera una sensación placentera. Si uno está conciente, la percibe. Si uno se mantiene ecuánime y no reacciona generando un nuevo Sankhara de deseo, queriendo perpetuar la sensación o que se repita en el futuro, si sólo la observa con ecuanimidad, sin reacción o sentimiento, entonces el viejo Sankhara se disuelve, se erradica para siempre y ninguno nuevo lo reemplaza.
Cuando un viejo Sankhara de aversión llega a la superficie de la mente, en algún punto del cuerpo físico se genera una sensación desagradable, desde una simple picazón hasta un dolor extenuante. Si uno está conciente, la percibe. Si uno se mantiene ecuánime y no reacciona generando un nuevo Sankhara de aversión, odiando la sensación, queriendo que acabe cuanto antes o que no se repita en el futuro, si sólo la observa con ecuanimidad, sin reacción o sentimiento, entonces el viejo Sankhara se disuelve, se erradica para siempre y ninguno nuevo lo reemplaza.
Como lo explica S.N. Goenka, realmente se está haciendo una cirugía mayor a la mente, que en la práctica de la meditación se abre tal como un órgano infectado del cuerpo, para dejar que salga el pus y se drene toda la infección.
Así con la práctica se van erradicado todas las acumulaciones negativas del pasado, no se generan nuevos Sankharas y se logra finalmente la liberación.
Satya Narayan Goenka
LiberaciónSon cuatro las fuentes de Sankharas:
1) Sankharas viejos depositados en la mente.
2) Sankharas nuevos generados por deseo o aversión.
3) Sankharas generados por la comida que le damos al cuerpo.
4) Sankharas generados por el medioambiente en el que vivimos y las personas que nos rodean.
Una persona liberada ya no tiene Sankharas viejos ni genera nuevos, pero mientras siga en la encarnación, está expuesta a ser afectada por los 2 últimos tipos de Sankharas. La comida es uno de los que está más en su capacidad de controlar. Pero los Sankharas generados por los demás y por el medioambiente están fuera de su control.De todas maneras, como una persona liberada es absolutamente ecuánime, puede padecer dolor o molestias causadas con Sankharas ajenos, o incluso una comida contaminada, y no reaccionará negativamente a este padecimiento, ya que para él es indiferente tener sensaciones placenteras o desagradables. Como consecuencia de esto, ya no tendrá ningún Sankhara al final de su encarnación que lo obligue a regresar y logrará así la ascensión.
Aporte del Vipassana
En la enseñanza que todos los metafísicos conocemos: las cuatro nobles verdades y el noble óctuple sendero, había un aspecto de esta enseñanza que con el correr de los siglos se había perdido, y nosotros en la metafísica tampoco lo teníamos: la Meditación Vipassana. Sí, fue una gozosa sorpresa saber que la Meditación Vipassana fue el mayor y más valioso descubrimiento del Señor Gautama bajo el árbol Boddhi, que ésta fue la técnica de meditación que lo llevó a la Iluminación, y que luego, durante los 45 años de su ministerio, enseñó por toda la India como parte integral de su enseñanza o Dhamma. Ésta fue dada en idioma Pali, y para que no fuera olvidada, se hicieron cánticos y mantrams contentivos de toda su enseñanza en el idioma original y con las mismas palabras que él habló. Cuando el Rey Ashoka comenzó a enviar embajadores de la Enseñanza a otras regiones de Asia, dos de ellos llegaron a Burma, actual Myanmar, y allí establecieron la perpetuación de la enseñanza original del Señor Gautama, incluyendo la Meditación Vipassana, que con el tiempo se fue perdiendo en toda la India y en el resto de los países budistas, siendo los únicos en guardarla.
Me produjo una gran emoción unir a toda esta revelación, que Rubén Cedeño había estado en Myanmar en el 2007, visitando la maravillosa y monumental Stupa de Swedagon, contentiva de la reliquia invaluable de 8 pelos del Señor Gautama, simbolizando el Noble Óctuple Sendero, que se dice dos mercaderes trajeron de la India, y que pudieron haber sido estos dos monjes que lo que trajeron no fue solamente sus pelos sino su enseñanza completa y pura.
Como tributo a Myanmar y a la línea de Instructores que preservaron el Dhamma del Señor Gautama completo y puro por más de 2500 años, S.N. Goenka lideró la construcción de una Pagoda Global de Vipassana en Gorai, Mumbai, India, que es una réplica exacta de la Stupa de Swedagon de Myanmar y contendrá reliquias del Señor Gautama. El proyecto de construcción está en su etapa final. Este monumental centro de Meditación Vipassana tiene capacidad para albergar a 8000 meditadores.
Pagoda Global de Vipassana en Gorai, Mumbai, India
Otra pagoda similar, réplica de la de Swedagon pero mucho más pequeña en escala, será construida en este centro Vipassana de North Fork, California dentro de los próximos 2 años.
Donación
El último día habilitaron un área donde mostraban algo del material que uno podía adquirir al final del curso. También había algunas carpetas con fotos de todos los centros mundiales de Vipassana y una mesa para recibir las donaciones de los estudiantes, que habiendo ya finalizado el curso pasábamos a ser ahora viejos estudiantes, y como tales se nos invitaba a colaborar con el sostenimiento de esta maravillosa actividad mundial de expansión del Dhamma a través de una donación amorosa para cubrir los gastos de nuestra estadía completa de diez días, habiendo recibido alojamiento, comidas e instrucción completamente gratuitas. También se nos invitó a participar en futuros cursos como servidores.
Vipassana no es un curso de diez días mediante el cual uno puede obtener la liberación final, y que si o la obtiene en un curso, entonces después hace otro, y otro más, a ver en cuál se libera. Vipassana es un técnica de meditación y la práctica completa e integral del Noble Óctuple Sendero y es para toda la vida. Este es el mayor desafío para todos los que hemos tenido el privilegio de recibir tan preciado diamante.
Vipassana y Metafísica
En ocasiones me ha pasado que cuando me enfoco en un aspecto de la enseñanza, me fanatizo con ese aspecto y hago otros aspectos a un lado. Por ejemplo, me ha pasado de leer libros de Krishnamurti y que me de krishnamurtitis (inflamación de la enseñanza de Krishnamurti en la conciencia), o leer libros de Yogananda y que me de yogananditis, o rosacrucitis, o teosofitis, o I Amitis. Pero esta vez me pasó algo extraordinario. Y es que todo el tiempo sentí una integración perfecta del Vipassana con toda la enseñanza Metafísica.
Jesús, en sus años perdidos, se fue a la India en busca de su Maestro Maitreya para que le enseñara esto mismo. Como sabemos, Maitreya era compañero de estudios con Gautama, así que los dos aprendieron la misma enseñanza. Ahora cobra sentido para mi el que Jesús haya ido a la India, donde el Señora Gautama había dado esta enseñanza, a recibirla de Manos del Señor Maitreya. Cuenta Jesús que cuando llegó al Ashram del Maestro, nadie le habló, y cuando realizó la técnica y se fue, nadie lo despidió, ni notaron que se había ido. Eso es Vipassana.
Krishnamurti vivió su vida entera en perfecto Vipassana, centrado en ‘lo que es’, y toda su enseñanza es fruto de Pañña, la Sabiduría que surge en la práctica de la Meditación Vipassana. En el Templo de Luxor, El Maestro Serapis Bey lo pone a uno a hacer Vipassana en el primer templo. Conny Méndez tuvo que hacer Vipassana los años de ‘La Quema’.
En última instancia, todo el que entra a la Metafísica comienza a ‘padecer’ un proceso de purificación y le empieza a pasar de todo. A veces los estudiantes reclaman: “¿Por qué ahora que estoy invocando la Llama Violeta me va peor que antes?”. ¡Porque están en Vipassana! Porque todas las impurezas están aflorando a la superficie para ser erradicadas.
Lo que sucede es que en la Metafísica aprendemos a decir ‘¡No lo Acepto!’ a todo lo negativo, lo que es absolutamente válido si lo hacemos con conciencia de la forma adecuada. Pero al decir y sentir ‘No lo Acepto’, lo hacemos con resistencia, con aversión, y sin darnos cuenta, al tiempo que parte del karma se está purificando, seguimos generando nuevo karma, nuevos Sankharas de aversión a la situación o a las personas involucradas.
¿Cómo es que hay que decir ‘No lo Acepto’ entonces? Una vez una persona odiosa fue al Ashram del Señor Gautama con intenciones de matarlo. Al llegar este señor, Gautama vio todo su odio y su mala intención en su actitud y mirada, y fruto del amor compasivo, con toda dulzura y una sonrisa, le preguntó: “señor, si su enemigo viene a su casa y le trae un regalo, ¿usted lo acepta?” “¡No, por supuesto que no lo acepto!”, le dice el hombre enojado y sorprendido. Entonces, con una dulce sonrisa, el Señor Gautama le dice: “¿Ve? ¿Cómo quiere que yo acepte lo que usted viene a traerme? No lo acepto. ¡Lléveselo de aquí!
Esta última anécdota de la vida del Señor Gautama resume para mi lo que fue el aprendizaje más grande a través de la práctica de la Meditación Vipassana.
La Organización de Vipassana expandida por el mundo por Goenka, está cumpliendo con su Dhamma a la perfección, y todo el que quiera recibir el Vipassana tiene que ir a la fuente, y allí va a recibir la línea discipular de manera perfecta.
A los metafísicos no nos toca enseñar Vipassana, pero sí podemos darlo a conocer y quizás darle una probadita a los estudiantes. Lo que sí nos toca es seguir dando el Dhamma de la nueva Era, como lo venimos haciendo desde Conny Méndez, incorporando a nuestro diario vivir la práctica, no solamente del Vipassana, sino del Noble Óctuple Sendero de principio a fin, completo y puro, como lo dio el Señor Gautama, Señor del Mundo, y que sigue siendo la enseñanza más elevada, pura, completa y práctica que jamás se le ha dado a la humanidad.
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