DESCRIPCION DE UN DISCIPULO


Por el Maestro “Djwal Khul”, El Tibetano
Selección y adaptación
Rubén Cedeño

Discípulo es aquel que, por sobre todo, se compromete a: Servir a la humanidad. Colaborar en el plan de los Maestros Ascendidos de la mejor manera posible. Desarrollar los poderes del Cristo, expandir su conciencia hasta poder actuar en el cuerpo causal, en los tres planos de los tres mundos, físico, astral y mental, y seguir la guía de la “Presencia Yo Soy” y no los dictados de la personalidad. Discípulo es aquel que comienza a comprender el trabajo grupal y a trasladar su centro de actividad desde sí mismo (como un eje alrededor del cual todo gira) al centro del grupo.

Discípulo es aquel que ve las cosas tal cual son, a las personas como son, a sí mismo tal cual es inherentemente, y entonces trata de llegar a ser lo que él es.

El discípulo comprende la vida o el aspecto fuerza de la naturaleza y no le atrae la forma. Trabaja con la fuerza y por medio de la fuerza; se reconoce como un centro de fuerza dentro de otro centro mayor de fuerza, y tiene la responsabilidad de dirigir la energía que puede afluir a través de él hacia los canales por medio de los cuales el grupo puede beneficiarse.

El discípulo reconoce que es, en mayor o menor grado, una avanzada de la conciencia de los Maestros, considerándolos: Como su propia conciencia Crística; Como el centro de su grupo; Como la fuerza que anima a las unidades del grupo, uniéndolas en un todo homogéneo.

Discípulo es aquel que transfiere su conciencia de lo personal a lo impersonal, y que durante la etapa de transición transmuta muchas dificultades y sufrimientos, provenientes de varias causas: De su yo inferior, que se rebela en contra de la transmutación; De su grupo inmediato, de sus amigos y familiares, que protestan ante su creciente impersonalidad.

Discípulo es aquel que conoce su responsabilidad para con todas las unidades que están bajo su influencia -responsabilidad de colaborar con el plan de la evolución, tal como es para los Maestros Ascendidos, y así expandir las conciencias y enseñarles la diferencia entre lo real y lo irreal, la vida y la forma. Esto puede realizarlo muy fácilmente demostrando en su propia vida cuál es su meta, objetivo y centro de conciencia.

Debe recordarse que los discípulos de 1er Rayo Azul comprenden el discipulado en términos de energía, fuerza o actividad; los discípulos de 2do Rayo Dorado, en términos de conciencia o iniciación; los de 3er Rayo Rosa, en adaptación, desarrollo y evolución; los de 4to Rayo Blanco, como artistas; los de 5to Rayo Verde, como científicos; los de 6to Rayo Oro Rubí, como devotos; los de 7mo Rayo Violeta, como magos y ritualistas.


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